Sin dar cifras exactas para no cometer errores y enumerando a partir de anécdotas los logros alcanzados y las medidas aún pendientes por hacer, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha rendido cuentas sobre su legislatura justo el día en que arranca la campaña electoral del 26-M.
En un desayuno en el Fórum Europa, la candidata a rivalidar su cargo en las elecciones municipales ha reconocido que "hay muchas cosas por hacer". Haciendo autocrítica, ha señalado algunos de sus errores durante los últimos cuatro años de mandato y se ha comprometido a mejorarlos, e incluso a erradicarlos, en su próxima legislatura. En este apartado, ha destacado dos graves problemas en relación a la vivienda: las ocupaciones de pisos ilegales y la incapacidad para pagar los altos precios de alquiler que termina en desahucios.
Con esta premisa, ha prometido sacar a concurso 30 parcelas municipales con la obligación de construir unas 4.000 viviendas de "alquiler asequible", principalmente para jóvenes. Con ello, pretende frenar la subida del precio de los alquileres, que la alcaldesa achaca a la falta de viviendas y al auge de los pisos turísticos.
También ha incluido la suciedad de las calles de la capital entre las carencias del Consistorio después de que Madrid sea la octava ciudad menos limpia de España. Un hecho que, como en otras ocasiones, atribuye al anterior gobierno del PP y la falta de "responsabilidad ciudadana". Así, ha reconocido que no han llegado al "nivel óptimo" y que la exigencia a partir de ahora tiene que ser "mucho mayor": "Necesitamos más tiempo".
Una de las anécdotas en materia de limpieza es que la alcaldesa, según ha contado, lleva ceniceros portátiles en el bolso y se los ofrece a aquellos ciudadanos que ve tirando colillas en la calle.
En cuanto a los aspectos positivos de su legislatura, ha mencionado Madrid Central, del cual ha dicho sentirse "orgullosísima", así como la política de inmigración madrileña gracias, entre otras cuestiones, a la tarjeta de vecindad.
Tras un mandato completo rechazando la idea de que la capital volviese a intentar ser por fin la sede de unos Juegos Olímpicos, la alcadesa ha indicado por primea vez que "podría ser tentador": "Hay que ver las posibilidades que tendríamos, pero ¿por qué no?". Madrid optó por última vez a los Juegos Olímpicos de 2020, pero fue descartada en primera votación y por cuarta vez, la tercera consecutiva, en el año 2013.
En relación al CIS preelectoral, que prevé que revalidará el cargo, la alcaldesa considera que las perspectivas de cara a las elecciones municipales del 26-M son buenas. "No soy politóloga, pero percibimos que Madrid está contento con la alcaldesa y, lo mejor, es que soy muy optimista", ha asegurado.
También se ha referido a la ley electoral, la cual ha dicho que es necesario que cambie después de que Íñigo Errejón no pueda participar en los debates y ella sí. El propio Errejón, a la salida del desayuno, ha pedido a la Junta Electoral Central que dé "un pasito más": "El proyecto de Más Madrid se tiene que poder escuchar" y "eso en el siglo XXI lo entiende todo el mundo".