El rechazo a la independencia de Cataluña ha aumentado en los últimos dos meses y se sitúan en el 48,8%, ligeramente por encima de los partidarios del "sí", que son ahora el 47,2%, según la encuesta que este viernes ha hecho pública el Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalidad, el CIS catalán. En la anterior encuesta, en marzo pasado, el rechazo a la independencia era del 44,1%.
La cifra presentada hoy supone el nivel más bajo de respaldo a la secesión desde el 1-O, cuando la independencia lograba seducir a poco más 41% de los entrevistados. Con este dato, el soberanismo se apunta una de las caídas más pronunciadas de los últimos tiempos y rompe con la tendencia al alza vivida recientemente.
Además, el interés de los ciudadanos de la comunidad por el modelo "federal" que ha defendido el PSOE de forma intermitente experimenta una importante subida. En total, el 29,4 de los entrevistados por el CEO dicen querer una Cataluña integrada en una España federal. Esta opción ya es la segunda con mayor respaldo, detrás de un Estado independiente, respaldado por el 35%.
El sondeo ha sido realizado a partir de una encuesta telefónica a mil personas entre el 30 de abril y el 6 de mayo
Por otro lado, se mantiene estable el elevado porcentaje de catalanes que responden desde hace años que Cataluña "tiene un nivel insuficiente de autonomía", y que en mayo representan el 66,5%.
La encuesta de la Generalidad también pregunta por las elecciones generales del pasado mes de abril. El 60,2% de los catalanes desea un Gobierno del PSOE con Podemos para esta legislatura, mientras que un 17,6% lo prefieren del PSOE en solitario y un 13,8% se decanta por un Ejecutivo de PSOE con Ciudadanos.
Un dato llamativo de la encuesta es que el 88,4% de los votantes de Ciudadanos sondeados preferiría que el futuro Gobierno fuese de coalición entre el partido naranja y el PSOE, lo que indica, en opinión del CEO, una "disonancia" con respecto al compromiso de la dirección que encabeza Albert Rivera de no pactar con Pedro Sánchez.
Si bien la mayoría de catalanes se sienten "satisfechos" con los resultados de las elecciones del 28 de abril, hay un nivel de escepticismo muy elevado con respecto a la posibilidad de que los comicios puedan servir para solucionar el conflicto político catalán. En concreto, un 49,3% considera "poco probable" que el Gobierno acabe ofreciendo un acuerdo aceptable para la mayoría del Parlamento catalán, y el 27,4% lo ve "nada probable".