Opinión

Dos reyes y tres religiones

Juan María López-Aguilar | Domingo 03 de agosto de 2008
La apertura esta semana de la valija diplomática que nos trae de España los semanarios y revistas de prensa habituales, me han permitido con cierta satisfacción y orgullo, repasar cuanto se refería a la “Conferencia Mundial sobre el Diálogo entre Religiones” celebrada recientemente en Madrid. Inaugurada por los Reyes de Arabia Saudí y de España, el encuentro, que ha congregado desde su inauguración en el Palacio de El Pardo a más de doscientos cincuenta representantes de las tres religiones monoteístas, Judaísmo, Cristianismo e Islam, ha servido, entre otros objetivos, para estimular y fomentar el diálogo, el respeto y la comprensión mutua inter-religiosa, con el ambicioso intento, según sus organizadores, de “encontrar lo que nos une y no lo que nos divide”.

La satisfacción y orgullo a que me refiero líneas arriba, se justifican al comprobar que, poco a poco, paso a paso, como español interesado en la historia del Islam, se viene reconociendo cuán importante, imprescindible quizá, han sido los períodos en los que ciencia y cultura musulmanas tenían en Al-Ándalus el marco, el escenario y los protagonistas idóneos para su desarrollo y divulgación hacia el mundo cristiano. Así, filosofía, medicina, aritmética, geometría, astronomía, agricultura, alquimia… musulmanas conocieron a partir de los siglos XI y XII un desarrollo inimaginable que justifica la afirmación del ilustre historiador de los conocimientos científicos, George Sarton: “España fue el mayor centro cultural del mundo gracias a los musulmanes y a los judíos”.

Cultura “andalusí”, ciencia y conocimientos del Islam en la Hispania del medioevo, como pionera y avanzada pero, atención, no en un contexto aislado o exclusivo sino enmarcado en una dinámica y trabazón de amplio horizonte como el que constituían en el espacio y momentos, otros focos de cultura musulmana, los que se desarrollaban en Bagdad, Damasco, Cairo, Constantinopla o Fés en Marruecos. Cada uno de ellos con sus caracteres específicos, hitos y logros quizá no muy conocidos en España.

Ello me sugiere invitar al lector más interesado para que se acerque y profundice en la obra de uno de los más insignes eruditos y especialistas en Europa en estas materias, el catedrático de la Universidad de Barcelona, Juan Vernet Ginés. Desde su “atalaya” de la Cátedra de Historia de la Ciencia Árabe, con más de sesenta obras publicadas y trescientos artículos, Vernet, me parece guía siempre actual y hoy referencia más que oportuna para entender y extender mejor esa convocatoria al diálogo, a la comprensión mutua, y al acercamiento entre religiones, tal y como esta Convocatoria de Madrid propone. Porque para buscar “lo que nos une” convendrá ciertamente profundizar primero en la magnífica aportación y acervo “andalusí”, y en cuanto representaba la cultura judeo-cristiana de Toledo, Córdoba y Granada, entre otras. Tendremos entonces una mejor perspectiva para valorar y entender bajo un enfoque actual y de diálogo más amplio, esta Conferencia que con tanto acierto y oportunidad han presidido en su ceremonia de apertura el Rey Juan Carlos y el de Arabia Saudí, Abdallah Bin Abdelaziz.

TEMAS RELACIONADOS: