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Roland Garros. Rafa Nadal llega a París y confiesa su peor momento

TENIS

M. Jones | Jueves 23 de mayo de 2019
El jugador español ha rememorado el contexto en el que perdió con Söderling en la capital francesa.

Rafael Nadal ya se encuentra en París. Es más, ya ha aterrizado en la pista central de Roland Garros familiarizándose con el que ha sido el particular jardín de su trayectoria deportiva. A tres días del comienzo de la edición 2019 del Gran Slam francés, el ganador de once trofeos del prestigioso campeonato se remangó para inciar las prácticas sobre el terreno. El triunfo en Roma, ante Novak Djokovic, ha disparado el fevoritismo de la leyenda española.

Así, el zurdo histórico estuvo acompañado por su entrenador, Carlos Moyá, en el primer contacto con la tierra batina parisina. La organización tutvo el detalle, ante el interés que genera el balear, de abrir las puertas del recinto para pudieran verle entrenar los aficionados que habían acudido para presenciar la jornada de la fase de clasificación al torneo. Al fin y al cabo, ver de cerca al número 2 de la ATP es un acontecimiento para todo fan del tenis.

En paralelo, Djokovic también hizo acto de presencia en esa pista central. El número 1 del mundo, ganador del pasado Masters 1.000 de Madrid y finalista en el de Roma, llega lanzado y cuida cada detalle en el abordaje necesario de la Copa de los Mosqueteros, ya que ahora empezará el trecho de calendario en el que ha de defender un monto considerable de puntos. Para seguir en la cima deel circuito masculino. Un día después de celebrar su cumpleaños (32 primaveras), el serbio se puso mano a la obra. Mientras que Roger Federer hizo lo propio el martes. En su reencuentro con esa pista después de cuatro años de ausencia.

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Aqui estamos! Hola Paris, buenas tardes On est là !!! Bonjour #Paris, bonjour @rolandgarros Back to the hotel now #Vamos #RolandGarros #france

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Horas antes, el diario francés Le Parisien publicó una charla con Nadal en la que el español hacía balance de su paso por Roland Garros. l mejor deportista español de siempre compartió con la publicación que "cada lunes después de la final, sin excepción, me digo que podría ser mi último título. Lo creo así desde 2005 (año de su primer triunfo). Simplemente, siempre tengo la esperanza o la confianza de decirme que tengo oportunidades".

Pasó el humilde manacorí por sus mejores momentos, recordando el décimo triunfo, en 2017, y su primera victoria en final contra Roger Federer, en 2006. Pero, también rememoró sus peores vivencias. En ese aprtado destaca con claridad una. "Söderling fue duro, bastante feo, pero lo cierto es que pasaba por un período complicado. Tenía muchos problemas en la rodilla y pasaba por cuestiones familiares", confesó, aludiendo al divorcio de sus padres.

También subrayó como una pesadilla los instantes en los que estuvo impedido por las lesiones, como cuando se vio forzado a tirar la toalla y a abandonar en 2016, año en el que se sentía "preparado para ganar". Y, cambiando de asunto, mostró su alegría por haber superado las críticas que le dedicaba el público francés cuando saltaba a pista. Durante muchos años fue pitado, pero en las últimas ediciones la atmósfera ha cambiado.

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On my way to the @rolandgarros draw ceremony 🤞😉 @brunellocucinelli_brand #paris #tennis #vamos

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"En el lugar que quizás más quiero del mundo me hizo daño ver que la gente no es que quisiera que no ganase, es que querían que perdiera. No sentir ese cariño fue muy duro", admitió, mas destacaría que la relación ha pasado a ser "fantástica" y ha mostrado su gratitud con la tribuna de la Philippe Chatrier por haberle llevado a experimentar momentos "increíbles". Ha ejemplificado esa metamorfosis cuando ganó su décimo Roland Garros, un momento para el recuerdo, según su narración.

Por último, la charla se zanjaría a puntando a un plano más personal que deportivo en el que Nadal especificó que cambiaría sus once trofeos del Roland Garros por "la posibilidad de no morir". "Yo y la gente que quiero", sentenció. Y argumentó que, desde su condición de astro eterno, a veces le gustaría cambiarse por "una persona normal, desconocida, que fuera todos los días al trabajo como todo el mundo". A partir de hora, le tocará hablar en la pista y tratar de brindar a España otra gesta imborrable.

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