Navarra Suma, la coalición integrada por UPN, PP y Ciudadanos, gana las elecciones al Parlamento de Navarra y obtiene 19 escaños, con más del 98% de los votos escrutados. La formación crece respecto a las elecciones de 2015, cuando UPN obtuvo 15 parlamentarios, el PP 2 y Cs no logró representación en la Cámara. Los socialistas, con 11 asientos en el hemiciclo, quedarían en segundo puesto y podrían ser la llave para que Navarra Suma lograra la mayoría absoluta con 31 parlamentarios, cinco por encima de lo mínimo exigido (26).
Geroa Bai es tercera fuerza, con 9 representantes; EH Bildu se queda cuarta, con 8, Podemos con 2 y entra con 1 Izquierda-Ezkerra.
Vox no entraría a la Cámara al conseguir de momento solo un 1,28% de los votos, muy lejos del 3% de los exigidos para acceder al Parlamento navarro.
Los socialistas navarros experimentan una importante subida, al pasar de 7 a 11 parlamentarios y Podemos registra una caída notable, al pasar de 7 a 2 escaños
La caída del cuatripartito (Geroa Bai, EH Bildu, Podemos y Izquierda-Ezkerra) y el crecimiento del PSN permitiría a María Chivite, del PSN, intentar un gobierno alternativo al de Navarra Suma. Para ello necesitaría pactar con los nacionalistas de Geroa Bai y lograr que EH Bildu al menos se abstuviera, una posibilidad que desde UPN se consideraría una traición tanto al resultado de las urnas como al interpretarse como un pacto encubierto "con los amigos de Josu Ternera".