AL AIRE LIBRE

LA INVESTIDURA DE SÁNCHEZ

Luis María ANSON | Lunes 17 de junio de 2019
Después de tanta parafernalia en las compraventas municipales y el escándalo de los acuerdos contra natura, llega la hora de...

Después de tanta parafernalia en las compraventas municipales y el escándalo de los acuerdos contra natura, llega la hora de la investidura de Pedro Sánchez. Como nadie quiere nuevas elecciones, habrá que encontrar fórmulas para que el César continúe en su puesto.

Pablo Iglesias lo tiene claro. Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos con las necesarias adendas de agrupaciones secesionistas. España dispondría de un Gobierno de izquierda radical por primera vez desde la Transición. No solo la CEOE y la Iglesia contemplan con recelo esta fórmula sino otras muchas instituciones contrarias a que España salga de la estabilidad y la moderación.

La segunda vía a la investidura de Pedro Sánchez sería el acuerdo entre PSOE y Ciudadanos. Ambos partidos suman 180 escaños, es decir, holgada mayoría absoluta. Hace dos años firmaron públicamente ante las cámaras de televisión un acuerdo de 150 puntos. Las reiteradas declaraciones de Albert Rivera contra Pedro Sánchez han erizado demasiadas aristas para que sea fácil el entendimiento entre PSOE y Ciudadanos. Pero es la fórmula preferida por los sectores más influyentes de la sociedad española.

La tercera fórmula es la que le gusta a Pedro Sánchez: gobernar solo. Sería investido con el apoyo o la abstención de otros partidos y después aplicaría la geometría variable para gobernar, si bien eso comprometería gravemente la estabilidad de España.

En las próximas semanas, los encuentros enmascarados, las negociaciones públicas, las concesiones y los acuerdos presidirán la vida política española. Parece posible que se llegue finalmente a la aplicación de una de las tres fórmulas viables, aunque tanto a la izquierda como a la derecha, también los secesionistas, harán sufrir a Pedro Sánchez y le llevarán al límite. Está claro que todos harán valer las armas de que disponen. El camino de Sánchez a la investidura no es de rosas sino de pedregosos obstáculos.