El PSOE no ha vivido una gran jornada este lunes. El enfriamiento de las negociaciones con Pablo Iglesias le han conducido, poco a poco, a tener que virar su etsrategia política de cara a la investidura de Pedro Sánchez. Por ello han querido aprovechar la oleada de dimisiones que ha azotado a Ciudadanos para presionar a la formación liderada por Albert Rivera. Con un objetivo claro: ya que han mantenido el 'no', al menos lograr que se abstengan y faciliten el regreso a Moncloa del líder socialista.
El presidente del Gobierno en funciones, candidato a la investidura tras el encargo del rey, está desarrollando la segunda ronda de contactos por mor del intento de recabar los apoyos necesarios para lograr ser investido. En esta fecha ha trascendido que se ha reunido con el mandatario del Partido Popular, Pablo Casado. Se ha sabido de manera oficial y pública, todo lo contrario que ocurrió la pasada semana, cuando se supo que mantuvo un encuentro con Iglesias. El segundo.
A pesar de conocer la postura de ambos, fuentes cercanas a esa charla han narrado que Sánchez ha transmitido a Casado de nuevo la opción de la abstención, postura a la que el representante del PP se ha negado. Como estaba previsto. Todo ello mientras se iban desgajando del proyecto de Ciudadanos varios de sus miembros relevantes, como el diputado y portavoz económico en el Congreso, Toni Roldán; el eurodiputado Javier Nart, miembro de la dirección nacional del partido naranja; y el candidato en el Principado de Asturias, Juan Vázquez.
Ante ese contexto adverso para Albert Rivera, los socialistas han subido la presión y le han exigido que se abstenga en la sesión de investidura. El encargado de abanderar esa tratativa ha sido su secretario de Organización, José Luis Ábalos. Este dirigente ha transmitido las conclusiones de la reunión de la Ejecutiva socialista de esta manera: "Pedimos (al líder de Cs) que escuche a su partido y se abstenga, que escuche a su alrededor y que recapacite: se lo han dicho los fundadores (de la formación), miembros de la Ejecutiva y sus correlegionarios liberales en el extranjero. La realidad es tozuda, y nadie aplaude o apoya este giro ni aquí ni en Europa".
"Nadie quiere pactos secretos con Vox como el de Palencia, que imite a la derecha o que boicotee la legislatura. ¿Cuántos Roldán, Valls o Nart o desmentidos de Macron hacen falta para que rectifique?", ha proclamado Ábalos, quien se ha hecho eco de la votación interna de la Ejecutiva de Ciudadanos celebrada este lunes, en la que Luis Garicano o el propio Nart han votado en contra del veto a Pedro Sánchez. Un veto que mantiene Rivera.
Así las cosas, Ábalos ha insistido al líder de Ciudadanos en que "salga de su laberinto" y de la premisa del "cuanto peor, mejor". Esta es la ruta que ha adoptado el PSOE después de que se hayan enturbiado las negociaciones con Pablo Iglesias. En Ferraz se cree posible convencer al PP o a la formación naranja de que asuman una abstención, que venden como una manera de hacer política de Estado. Es la senda que Sánchez y compañía han asumido desde hace semanas.
Pero, como es de suponer, no parece nada sencillo y se plantea más como un manotazo de ahogado vista la reacción de Pablo Casado y de Albert Rivera. Lo que sí se sabe es que desde el PP la negativa es firme, aunque su líder haya postulado "pactos de Estado" en sus cara a cara con el secretario general del PSOE. En Ciudadanos las cosas no han cambiado mucho desde la cmpaña electoral en este sentido: el cordón sanitario a Sánchez sigue vigente.
Por ello, el enfriamiento de la relación con Podemos ha dañado las opciones de contemplaba el bloque socialista. Ábalos ha vuelto a recordar este lunes que los populistas son "socio prioritario". A pesar de que a muchos de sus acólitos no les haya convencido que Pablo Iglesias siga hablando de Gobierno de "coalición". La invención semántica del pacto de "cooperación" no ha servido para desbloquear unas negociaciones que se han ido trompicando con el paso de los días.
El secretario general de Podemos se ha referido a los rumores de la petición socialista de abstención al PP y a Ciudadanos. Lo ha hecho señalando que a los votantes socialistas no les gustaría que la investidura de Sánchez saliera gracias a estos apoyos. "Pregunten ustedes a Pedro Sánchez si está trabajándose la investidura con el PP y con Ciudadanos en vez de con nosotros", se ha militado a exponer Iglesias, que sigue enrocado en apelaciones a la discreción de la negociación.