Sociedad

Noventa personas mueren ahogadas desde comienzos de año

la mitad de ellas en julio y, sobre todo, mayores de 60

Martes 05 de agosto de 2008
Con la llegada del verano aumentan los fallecimientos de menores, que se producen sobre todo en las piscinas privadas, como ocurrió en julio, que en cinco días murieron ocho niños, aunque el mes se cerró con 13 ahogamientos de pequeños, de los 45 muertos que hubo por este motivo en ese periodo.

Aunque julio es el mes que más fallecimientos acumula, en agosto ya han muerto 13 personas –todos hombres y la mayoría en Andalucía (6)– y de ellos dos son niños. Los últimos en sumarse a esta lista han sido un hombre de 70 años, que fallecía este mediodía en la playa de Campelo, en el municipio coruñés de Valdoviño, donde fue hallado ahogado, probablemente a causa de un problema cardíaco y una mujer de 42 años que ha fallecido en Espiñeirido (A Coruña), al resbalar y caer al mar cuando estaba pescando con su marido.

"Todos los niños, cuando son capaces de gatear o de andar, debería saber nadar", asegura el doctor Carlos Urquía, responsable de las campañas de prevención de Cruz Roja, quien considera "inaceptable" que estén muriendo niños, principalmente en piscinas privadas en las que la normativa no exige la vigilancia o cuando le arrastra una ola, porque no son capaces de mantenerse a flote.

Menores de cuatro años
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca del 80 por ciento de las personas que mueren ahogadas son niños menores de cuatro años, la mayoría cuando se encontraban en piscinas privadas o en lugares sin vigilancia, recuerda este facultativo.

En España no existe un registro unificado del número de personas que se ahogan, por ello, explica Urquía, debemos basarnos en la estimación que hace la OMS, de entre 100 a 150 muertes al año, que "nos ubica en una cifra acorde con los datos de ahogados que se producen en el contexto europeo".

Recomendaciones
Ante estas cifras, las principales recomendaciones son el aprendizaje precoz de la natación, la vigilancia responsable de los niños y seleccionar zonas de baño que estén vigiladas o que cuenten con servicio de salvamento.

Respecto a los adultos, muchos tenían problemas cardiacos y otros fallecieron por cortes de digestión, ya que son pocas las muertes que se producen por la negligencia de los servicios de vigilancia.

"En días de calor la superficie corporal puede estar en 38 grados, los vasos sanguíneos se dilatan y si nos metemos de repente en el agua fría, que puede estar entre los 18 y 22 grados, esa diferencia de temperatura provoca que los vasos se cierren y la falta de oxígeno en el cerebro provoca la pérdida de conocimiento", indica el médico.

Los síntomas que nos pueden alertar "de que algo está pasando" son dolor de cabeza, escalofríos, visión borrosa o con lucecitas y nos están indicando que debemos salir del agua.



Más hombres que mujeres
Respecto a las víctimas, destaca el alto número de varones que han fallecido por esta causa, ya que de las 90 víctimas de este año, 77 son hombres y 13 mujeres. Esta misma tendencia se observa desde que se inició el verano, ya que de los 57 fallecidos desde julio 49 han sido varones y ocho mujeres.

Por comunidades autónomas, en este periodo estival, 16 personas murieron en Andalucía, 7 en Murcia y el mismo número en Valencia, 6 en Cataluña, 4 en Cantabria y Baleares, 3 en Canarias, en Castilla-León y en Madrid; y una víctima en cada una de las comunidades de Galicia, Navarra, Castilla-La Mancha y Aragón.

Mayores de 60 años
Por grupos de edad, el más numeroso corresponde a los mayores de 60 años, con 23 víctimas mortales, seguido de los menores, que fueron 15, y de las personas de entre 18 y 59 años, 13 muertos, mientras que de 6 víctimas se desconoce la edad.

En cuanto al lugar donde ocurrieron los sucesos, las muertes en el mar encabezan la estadística con 34 ahogamientos; seguido de piscinas con 16 y el resto -7- ocurrieron en lagunas, pantanos, ríos, charcas o arroyos.

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