Editorial

Rivera: ni chicha, ni limoná

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 25 de junio de 2019
Albert Rivera tiene que definir cuanto antes el rumbo de su partido. No puede negarse siquiera a hablar con Pedro Sánchez y, al mismo tiempo, ningunear a Vox y provocar la ruptura del pacto para gobernar la Comunidad de Madrid. Lo del centro o la “tercera vía” de Madariaga que pretende resucitar algún cursi, al menos hoy, no es más que una quimera. O una memez.

Un sector de la opinión pública hubiera entendido que Ciudadanos se abstuviera para que pudiera gobernar el PSOE y desbloquear la Legislatura nonata. Aunque, hubiera irritado a la mayoría de sus votantes y militantes, después de basar toda su campaña electoral en repetir el estribillo de Sánchez a Rajoy del “no es no”. Y después de haber denunciado las tropelías del Gobierno socialista con sus humillaciones ante los separatistas catalanes y sus alianzas con Otegui.

Otra cosa, sería que Ciudadanos pactara con el PSOE un Gobierno, incluso de coalición, que, entre otras cosas, aparcara los presupuestos comunistas de Podemos y aplicara en Cataluña el artículo 155 para atajar el creciente y escandaloso desafío secesionista. Pero eso resulta totalmente imposible, mientras Pedro Sánchez sea el líder del PSOE.

Pero, una vez que ha decidido tomar el camino más sensato para sus votantes y situarse en su lugar natural que es el centro derecha (aunque él omite lo de derecha) debe hacerlo con todas las consecuencias. No es peor negociar con Vox que dejar que el PSOE gobierne en Navarra con el apoyo de los separatistas que quieren anexionar la Comunidad Foral al País Vasco; o en Valencia y Baleares, con los que quieren construir los Países catalanes. Y, sin duda, es mejor que la Comunidad de Madrid sea gobernada por el PP y Ciudadanos que dejarla en manos del PSOE y Podemos que, para empezar, subiría estratosféricamente los impuestos.

Los remilgos con Vox, aunque entendibles, pueden ser la tumba de Ciudadanos. Pagará caro en las urnas si, al final, el ninguneo de Albert Rivera al partido de Santiago Abascal desbarata los pactos del centro derecha y beneficia al PSOE. Para empezar, la Comunidad de Madrid corre serio peligro tras la ruptura de negociaciones de Vox. Rivera debe asumir, que con la fragmentación de la política española solo puede gobernarse si se apoya a un “bloque”. Y entre los dos, para su electorado hay uno mejor o menos malo. Debería tener el valor de decirlo alto y claro. Podrá hacerlo en cuanto Toni Roldán y Javier Nart sean premiados por el PSOE, el muñidor de ambas dimisiones.