El líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se reunirá el próximo martes 2 de julio con la presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, para fijar una fecha para la sesión de investidura, según han informado fuentes socialistas.
La fecha elegida es la primera disponible en la agenda de Sánchez después de los compromisos internacionales que afrontará en de los próximos días, con la cumbre del G-20 en Japón, y el Consejo Europeo Extraordinario de Bruselas.
Los socialistas consideran que "España no tiene tiempo que perder y necesita un Gobierno cuanto antes" por lo que el candidato socialista se presentará a la investidura aunque no tenga los apoyos. La vocación de Sánchez es impulsar "un gobierno progresista, europeísta y moderado", a pesar de que los contactos con su socio preferente en este espectro no estén teniendo recorrido. "Nuestro país necesita avanzar y Pedro Sánchez quiere liderar ese proyecto con sentido de Estado", han apuntado desde el PSOE.
La decisión del secretario general socialista llega después de la reunión que mantuvo en La Moncloa este martes con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, en la que se confirmó el bloqueo de las negociaciones para la investidura.
En los comicios de abril, los socialistas lograron 123 de los 350 diputados del Congreso
Ante la falta de apoyos, Sánchez cuenta con el reto de volver a tener que pactar con partidos independentistas como EH Bildu o ERC, lo que supondría acceder a un gobierno inestable para los próximos cuatro años. Para evitarlo, Sánchez persiste en recordar a las formaciones constitucionalistas que la mejor solución para un Ejecutivo estable sería su abstención.
En caso de que la investidura fallase, se pondrán en marcha los plazos que conducirían a una nueva convocatoria de elecciones.