Pedro Sánchez ha comparecido este jueves en una entrevista concedida a Telecinco. En esa charla, el presidente del Gobierno en funciones y candidato del PSOE ha repasado la actualidad. Un paseo por las múltiples informaciones que ha terminado centrándose en los pactos de investidura en alcaldías, regiones y en lo concerniente al Gobierno de España que se están desarrollando no sin parecer bloqueados muchos de ellos. Así, el dirigente socialista ha aprovechado el micrófono para ofrecer su opinión actual.
Ha dejado claro que su partido mantiene la postura inicial. Un planteamiento que habla de lograr un Ejecutivo de "cooperación" y que gestione "desde la izquierda" con Unidas Podemos. Pero ha especificado que no quiere, en ningún caso, quedar en manos del "capricho" de los partidos independentistas catalanes y vascos. Este es el punto central de los desacuerdos que están brotando con Pablo Iglesias y sus respectivos equipos negociadores.
Por ello, ha reclamado una vez más al Partido Popular y a Ciudadanos, "que se dicen partidos de Estado", que no bloqueen la investidura socialista y se limiten a abstenerse para salir del horizonte de las segundas elecciones, cada vez más cercano. Y, en este sentido, ha recordado que fueron los secesionistas los que provocaron un adelanto electoral y que "hicieron caer" al Gobierno de España. Por eso, ha incidido en que "no se puede hacer descansar la gobernabilidad" del país en esos partidos.
Según su análisis, la solución de la tesitura densa únicamente pasa por la permisividad del centro-derecha y la sintonía con Unidas Podemos. Pero, siempre que la formación populista quede fuera del Gobierno. Eso sí, ha explicado que podrían poner sobre la mesa la elección de ministros independientes. En todo caso, Sánchez ha hecho hincapié en que "hemos estado trabajando codo con codo" y que con el partido morado hay "muchísimas coincidencias".
Y ha determinado que con Pablo Iglesias, amén de todo lo expuesto, se han identificado "grandes diferencias". La principal, y más complicada de desbloquear, es el proyecto de país y la perspectiva sobre el secesionismo catalán. Según el dirigente socialista, Podemos y su formación tienen "discrepancias de fondo" porque "ellos defienden el derecho a la autodeterminación". Y en ese brete, en ese dilema, sigue yaciendo congelada la investidura. España no necesita un "cogobierno" ni tampoco "dos gobiernos en uno", ha sentenciado.
Por otro lado, se ha referido a Ciudadanos apuntando que su invitación a Albert Rivera para que acuga a la ronda de contactos con los principales líderes políticos sigue en pie, aunque el mandatario de la formación naranja haya dejado claro públicamente que se va a ahorrar la cita oficial con Sánchez. Ha dicho el socialista que esa posición de Rivera supone "un deprecio a la presidencia del Gobierno", pero ha repetido que siempre tendrá "todas las puertas abiertas" para hablar con él.
"Estoy dispuesto a negociar con todos a cualquier hora, a hablar con todos a cualquier hora para que el próximo 23 de julio tengamos un Gobierno", ha proseguido un candidato que cree que Ciudadanos "ha ligado su futuro político más inmediato" al partido de "ultraderecha" Vox y al PP por sus acuerdos en autonomías y municipios. "Rivera tiene un contrato con el PP" y "un subcontrato con Vox" para estatalizar los pactos autonómicos y municipales que representa la polémica foto de la Plaza Colón en Madrid.
Ha atacado a Cs denunciando que "con ese cordón sanitario" con el que veta al PSOE está pactando "con la ultraderecha". "Es evidente y tiene que reconocerlo", le ha dicho a Rivera. Mas, ha recordado que Ciudadanos tendrá que "sentarse con ellos y firmar" porque será con los votos de Vox con los que pueden llegar al poder en Madrid. Y, por último, ha afeado a la formación naranja que siempre haya defendido que debe gobernar la lista más votada y que ahora no lo respete.