Opinión

La impresentable democracia

TRIBUNA

Natalia K. Denisova | Sábado 06 de julio de 2019

El calor suele afectar el entendimiento más que el frío. Esa es la excusa que dio Rocío Monasterio a las calificaciones barrio bajeras que salieron del twitter de su partido, el inemitable Vox, contra Albert Rivera. La respuesta de C´s ha sido un pueril chiste. El nivel de los políticos es ínfimo. Sus preocupaciones se han reducido a las riñas de parbulitos en el patio del colegio. O quizá no tanto si atendemos a ciertos aspectos relacionados con la cosa de las retribuciones.

Desde las elecciones del mayo, asistimos a algo raro, que algunos llaman “negociaciones”. ¡Valiente majadería! Aún es el día, 6 de julio, que no sabemos ni tenemos claro quién podría llegar a gobernar en muchas ciudades y comunidades del Reino de España. Una cosa es sin embargo obvia para la gente sencilla: son inútiles las negociaciones, casi ridículas, si no sabemos los temas sobre los qué negocian. Es decir, ningún partido tiene un proyecto de vida en común para España. ¿Entonces que pueden ofrecernos estos inútiles negociadores? ¿Qué puede ponerles de acuerdo? Nada. O mejor dicho, hay una cosa que les une, que los define, que los hace a todos iguales en maldad.

Sí, queridos lectores, pasado un mes y medio después de las elecciones y hay sólo un tema que ha conseguido el consenso absoluto y sin fisuras. Los ayuntamientos de Sevilla, Hueva, Málaga, Las Palmas de Gran Canaria, y otros muchos, han batido récords de consenso, sí, como lo leen. Todos estos inútiles negociadores, que son los viejos y nuevos partidos, se pusieron de acuerdo en subirse los salarios. En las islas Afortunadas, actualmente Canarias, son seis ayuntamientos en total que se subieron los salarios. Además, sin retrasos ni negociaciones ni insultos de por medio: el tiempo fue de 15 minutos como máximo y la mayoría absoluta garantizada. La Coalición Canaria de Puntallana, la Izquierda Unida de Ingenio, el PSOE de Gran Canarias, el alcalde de Ciudadanos de Valdemoro y el célebre Kichi de Cádiz todos han conseguido el consenso total: se han subido el sueldo entre un 15 y 33 por ciento. ¡Viva la impresentable democracia!