Nacional

Enfrentamiento entre los templarios españoles por la demanda al Papa

El prior de la orden del temple de jerusalem habla en exclusiva

Miércoles 06 de agosto de 2008
El pasado lunes, la Asociación Orden Soberana del Temple de Cristo saltó a la palestra por haber interpuesto una demanda judicial en la Audiencia Provincial de Madrid contra Benedicto XVI para exigirle la rehabilitación de la orden, suspendida por el Papa Clemente V en 1307, así como el reconocimiento de sus bienes incautados, valorados en 100.000 millones de euros de 2008. Horas después, la Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem, que se considera legítima heredera de la suspendida en el siglo XIV, hizo público un comunicado para mostrar su disconformidad con esta demanda y dejar claro a la opinión pública que no tiene nada que ver con ella.


Para profundizar en este asunto, EL IMPARCIAL ha querido ponerse en contacto con los responsables de estas dos organizaciones, si bien ha sido imposible dar con los de la asociación. El gran prior de la Orden del Temple de Jerusalem, Josep Juan i Buixeda, ha querido recalcar para EL IMPARCIAL la distancia que les separa de esta asociación: “Fíjese en la diferencia, es fácil contactar con nosotros porque los comunicados los hacemos con nombres y apellidos, están los nombres de los responsables de la Orden en la página web y se facilita, sin ningún problema, nuestro teléfono. Si nos queremos explicar, tenemos que facilitar la comunicación con nosotros, no tenemos nada que esconder y cuando una entidad no aporta elementos para contrastar, nos da mucho que pensar", ha asegurado Juan i Buixeda.

Para el prior, lo que busca la Asociación Orden Soberana del Temple de Cristo es “darse publicidad” porque, desde un punto de vista jurídico, su demanda “no tiene ningún tipo de posibilidad de prosperar” dado que (esta organización) no está legitimada (litis) para interponerla. Además, añade el prior, se ha dirigido a una jurisdicción que no es adecuada para tratar este asunto. Anteriormente, se había dirigido al Juzgado de Primera Instancia de Madrid, que resolvió el 15 de febrero de este mismo año no admitir a trámite la primera demanda de juicio ordinario contra el Obispo de Roma.



En el centro de la imagen con la capa bordada con la cruz del Temple, el prior y el maestre de la Orden Soberana y Militar de Jerusalem. A la derecha, el prior, Josep Juan i Buixeda, y a la izquierda de él, Fernando Pinto de Sousa Fontes.


Por otra parte, la teoría de Juan i Buixeda acerca de las intenciones propagandísticas de la asociación se justifica al conocer que, a pesar de que pide el reconocimiento de los bienes incautados, “el hecho de que no reclame el dinero en el que están valorados es porque entiende que la demanda no va a prosperar en modo alguno y espera tener unos costes mínimos”. Opina el prior que no la ha presentado para ganarla sino para “salir a la luz” y darse a conocer.

Para Buixeda, esta demanda demuestra que los que la han presentado tienen “muy poco conocimiento de la Historia porque, en España, los bienes que se incautaron hace 700 años no se los quedó la Iglesia Católica (que se ocupó de la custodia y el juicio de los templarios). Esos bienes fueron repartidos entre varios reinos de la Península Ibérica y si buscamos los culpables de la suspensión de la Orden, no hay por qué esconder que fueron Felipe IV de Francia y el Papa Clemente V. Pero, si no fuera tan triste, en la actualidad pretender ganar una demanda por unos hechos que ocurrieron hace 700 años me parecería de risa”.

Respeto y ecumenismo
Aún así, la Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem, formada por 700 caballeros y damas y con representación en diversos países del mundo, muestra en la actualidad un gran respeto hacia la figura del Santo Padre como cabeza de la Iglesia Católica. No se define como católica puesto que en sus bases se encuentran cristianos de todas las confesiones, según ha explicado el dirigente de la Orden. Es por ello por lo aboga por el ecumenismo. La defensa del cristianismo en el mundo es uno de los pilares fundamentales de esta institución que ha emprendido, con este objetivo, diferentes iniciativas en los últimos años. Una de ellas, según ha explicado Juan i Buixeda, es la de pedir “al Gobierno español que, de la misma manera que respeta otras formas de dirigirse a Dios, se exija a los países de origen de esa inmigración que respeten a los cristianos europeos que también tienen derecho a expresarse” sin que se les persiga.

La pugna por la sucesión
Ha vuelto a resurgir con esta noticia la polémica sobre la sucesión de la antigua Orden suspendida por el Papa Clemente V en su bula de 1307. Muchas de las entidades que usan la cruz del Temple como seña de identidad asegurar ser las sucesoras legítimas de la antigua. La Orden con la que ha contactado EL IMPARCIAL certifica que es el último eslabón de la línea de sucesión con una antigüedad, como mínimo, desde 1704, cuando, “después del periodo de letargo, reaparece en Francia durante el reinado de Luis Felipe de Orleans”, ha explicado. “Desde esa época hasta la actualidad”, ha añadido el prior, “la Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem tiene documentada la línea sucesoria de forma indubitada. Todas las entidades que dicen pertenecer a esta línea o mienten o están equivocadas.”, ha añadido.

Sin tener datos precisos, el prior ha analizado que, en cambio, la asociación instigadora de la demanda tiene cerca de 20 años de antigüedad. Además de estas dos entidades, hay en España unas 15 sociedades de “espíritu templario”.

Los principios del Temple
Por otra parte, Josep Juan i Buixeda considera que la entidad demandante no tiene el mismo interés social que la institución que dirige. “No nos consta que esté realizando nada por el bien de la sociedad y nosotros, sin embargo, no intentamos salir en los medios de comunicación con operaciones de imagen de este tipo porque nuestra labor es trabajar, trabajar y trabajar”, ha explicado. A los demandantes, ha añadido, “no se les ha oído hablar en absoluto de realizar labores sociales, de amor al prójimo, de defensa de la religión cristiana… que son los principios que regían en la antigüedad y rigen en la actualidad a la Orden del Temple”. Los estatutos de la Orden recogen entre sus fines “promover virtudes cristianas, defender el orden social, practicar obras de misericordia, de beneficencia y caridad, propagar las nobles tradiciones de la antigua caballería, patrocinar los estudios históricos, heráldicos y genealógicos, particularmente en relación a la antigua tradición templaria, etc.”.

Por último, a pesar de considerar este asunto un problema para la imagen que pretenden dar de la Orden del Temple y, aunque no buscan la publicidad sino el trabajo diario y anónimo, el prior ve este polémico asunto como una oportunidad positiva para exponer cómo siguen “colaborando para la defensa del cristianismo en el mundo”.

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