La prensa acoge con distintas perspectivas el nombramiento del nuevo organigrama del PP y, en especial, de Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz del partido en el Congreso. Como es natural, por ser columnista de la casa, en El Mundo son todo parabienes, mientras que en La Razón no están tan conformes.
ABC editorializa sobre la “nueva etapa” del PP. Estas son las recomendaciones que envían desde el diario de Vocento: “El objetivo del nuevo equipo del PP es volver a ser la referencia del centro-derecha español y recuperar el espacio perdido tras la quiebra del bipartidismo. Para eso no ha resultado útil competir en derechismo con Vox, ni bandear como Ciudadanos. El mejor Partido Popular siempre estuvo en el reformismo liberal y conservador, en el discurso moderado y firme al mismo tiempo”.
La Razón titula con la estrategia: Casado emplaza a Sánchez a abstenerse en su investidura. Dice que Moncloa zanja el debate sobre una posible coalición alternativa de centro derecha, que sumaría 125 escaños, con estas palabras: “Un Gobierno sin el PSOE no tiene ni pies ni cabeza”. Con fotografía de Casado junto a la flamante nueva portavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, da este titular sobre la nueva cúpula del partido: “Fieles pero inexpertos”.
En el editorial abunda en la idea: “Casado yerra en el fondo y en la forma”. Dice que “el PP ha caído en la tentación del caudillismo, tan cara, por lo visto, a los nuevos líderes de la política española, donde se confunde la lealtad con la obediencia ciega al jefe”.
Mención aparte a las críticas a la figura de Álvarez de Toledo. Dice que “divide más que une a las bases del partido –que no olvidan su espantada en 2015-“, y añade que “puede empañar la imagen de moderación y centralidad que parecía buscar Casado, y que ha demostrado una nula sensibilidad con Cataluña, circunscripción, no lo olvidemos, por la que pedía el voto”. Además, afirma que “su expresión de desprecio a la lengua catalana no fue de recibo”.
El Mundo dice que Casado impone un equipo con el que “refundir el centro derecha”, y que lanza una dirección afín para enfrentarse a Sánchez y con guiños a Cs. Sobre Cayetana Álvarez de Toledo, escribe en portada Santiago González: “Una portavoz ‘cum laude’”.
González reconoce méritos a Luis María Anson –“Él la vio antes”- y dedica una carta de amor a Álvarez de Toledo: “Imaginar a Cayetana frente a las adrianas, irenes o haciendo preguntas a Calvo y al doctor Plagios es un estímulo para seguir con renovado interés la vida parlamentaria”.
Juanma Lamet amplía con la crónica del fracaso de la operación ‘frenar a Álvarez de Toledo’”, que fue el fracaso del veto de los barones regionales. Dice que el ascenso de Cayetana azuzó la guerra de los ‘moderados’, segundados por notables de Génova y la facción ideológica, heredera de Aznar y capitaneada por el gabinete de Casado.