El País habla de “100 días en funciones” en una pieza que habla de que “el Gobierno ensaya una nueva estrategia para salir del bloqueo político”. ¿Cuál es esa estrategia tan misteriosa? Pues la que cualquiera con un mínimo interés en la actualidad informativa ha visto ya en prensa, radio, televisión y redes sociales: reunirse con asociaciones de la sociedad civil. Buena suerte.
La Razón asegura que “Sánchez suprimirá el Ducado de Franco y otros 30 títulos nobiliarios”. El Generalísimo de nuevo en los titulares es inequívoco signo de que se aproximan las urnas. Dice el diario conservador que el presidente en funciones “lleva al Congreso que el 31 de octubre se declare día de las víctimas de la dictadura”.
El Mundo titula con intención esas reuniones tan misteriosas con las asociaciones de la sociedad civil: “Sánchez inunda la España rural con promesas electorales”
Escribe en estas páginas Raúl Conde que los pueblos no están para ocurrencias, y que “la intención de Pedro Sánchez de trasladar instituciones gubernamentales a la España vaciada no pasa de ser una ocurrencia fruto de la frivolidad con la que el presidente del Gobierno en funciones anda mareando la perdiz desde su investidura fallida”.
Jesús Lillo, en ABC, anuncia que Sánchez está también, al igual que Rosalía, en el calendario Pirelli: “La chica de agosto es Pedro Sánchez, que posa como Rosalía para un calendario cuyas páginas llegan hasta septiembre y en el que todo es pose”. Añade que el estilismo del presidente en esas reuniones “da cuenta del tono casual con que Pedro Sánchez afronta su ronda de contactos con los colectivos de lo que se ha venido en llamar sociedad civil, que no es otra cosa que gente en bermudas y con bambas”.