La reina Isabel II ha aprobado este miércoles formalmente la petición del primer ministro británico, Boris Johnson, de suspender el periodo de sesiones del Parlamento a partir de la segunda semana de septiembre. El Consejo Privado de la jefa de Estado del Reino Unido indicó en un comunicado que las cámaras quedarán prorrogadas "no antes del lunes 9 de septiembre y no después del jueves 12 de septiembre", hasta el 14 de octubre.
Los planes de Johnson, anunciados a poco más de dos meses para la fecha del brexit, el 31 de octubre, han levantado un profundo malestar en la política británica, ya que la suspensión temprana de las sesiones limitará el tiempo que van a tener disponible los diputados para tratar de frenar una salida sin acuerdo de la Unión Europea (UE).
No ha sido esto óbice para que la monarca, de 93 años, haya dado luz verde a un mecanismo que es habitual en el Reino Unido tras la formación de un nuevo Ejecutivo, aunque nunca se dabe en estas circunstancias. Aún así, Johnson ha programado una suspensión parlamentaria de cinco semanas, la más larga desde 1945.
Esto ha incrementado la percepción entre la oposición de que pretende evitar el escrutinio de la Cámara de los Comunes.
El jefe de Gobierno, que asumió el cargo a finales de julio, ha asegurado que está dispuesto a romper los lazos con Bruselas en la fecha límite del 31 de octubre aunque no haya logrado negociar para entonces una salida pactada. El Parlamento británico reabrirá sus puertas tres días antes de la reunión del Consejo Europeo del 17 de octubre, cuando Johnson confía en que puede formalizar un nuevo acuerdo con los países restantes del bloque comunitario.
Entre ese momento y el 31 de octubre, la Cámara de los Comunes tendría todavía tiempo para debatir y votar un eventual nuevo pacto.
De esta forma, la nueva agenda añade presión a la oposición laborista para poner sobre la mesa una moción de censura contra Johnson, o bien para presentar iniciativas para bloquear la posibilidad de un "brexit" sin acuerdo, durante la primera semana de septiembre, cuando el Parlamento estará activo.
Corbyn ha enviado una carta a Isabel II para expresarle su preocupación por los planes de Johnson y le ha pedido una audiencia privada para abordar el asunto, algo que también ha hecho la líder del Partido Liberal Demócrata, Jo Swinson
El Ejecutivo británico de Boris Johnson ha pedido a la reina Isabel II que suspenda el parlamento desde el próximo 10 de septiembre. Esta polémica medida impedirá a los diputados británicos tener tiempo suficiente para intentar evitar que se produzca un brexit sin acuerdo.
En una carta enviada a los diputados para explicar sus planes, el líder conservador corroboró que el 14 de octubre se publicará el programa legislativo para la próxima legislatura, denominado "discurso de la reina". En ese discurso, el Ejecutivo dará a conocer sus planes para después del brexit, fijado para el 31 de octubre.
Estos planes, según explicó, obedecen a que su Gobierno quiere "sacar adelante una ambiciosa y valiente agenda legislativa" sobre la que los parlamentarios podrán votar en octubre, y en la que lograr un posible acuerdo de "brexit" con la Unión Europea (UE) será uno de los "temas centrales"
"Es obvio que el propósito de la prórroga es evitar que el Parlamento debata el brexit y cumpla con su deber", ha dicho John Bercow, portavoz de la Cámara de los Comunes, para quien la estrategia de Johnson despierta "indignación constitucional".
La idea de clausurar el parlamento ha generado una gran polémica en este país pues debido a la coyuntura temporal impide a los diputados intentar frenar una salida de la UE sin acuerdo, tal y como pretende hacer el líder laborista, Jeremy Corbyn, y otros dirigentes de partidos políticos británicos.
Corbyn y un grupo multipartido en la oposición se reunieron este martes para explorar maneras con las que impedir a Johnson ejecutar, llegado el caso, un brexit sin consenso con Bruselas.