El Congreso suspendió este martes el saludo protocolario que los diputados de la Comisión de Asuntos Exteriores iban a dispensar a una delegación de Irán, de visita en España. La razón fue el revuelo generado a raíz de la denuncia pública de Vox sobre las "condiciones" impuestas por los iraníes, que habían reclamado que las mujeres que asistieran al acto no estrecharan la mano a los representantes del país islámico "sino solamente mirarles, pero de lejos".
A modo de protesta, Vox decidió ausentarse de la reunión de la Mesa y portavoces de la Comisión de Exteriores de la Delegación iraní. "Vox no participará de un acto que exige un trato diferente para las mujeres -relegándolas en este caso a un papel secundario- y denuncia que, en la Cámara que representa a todos los españoles, se acepte esta inadmisible exigencia de la delegación de Irán", denunció el partido liderado por Santiago Abascal en un comunicado.
Un par de horas después, Vox informó de que el Congreso había decidido "eliminar el saludo protocolario previo" para evitar la humillación hacia las diputadas españolas. No obstante, mantuvieron su negativa a asistir a la reunión por haberse "aceptado" desde el Congreso unas "inadmisibles normas de protocolo".