España se presentó este domingo al Sports Center de Wuhan como un equipo clasificado para los cuartos de final del Mundial. Pero le quedaba examinarse ante uno de los favoritos destacados: Serbia. Si ganaba se colocaría primero de grupo y se granjearía una hipotética senda hacia la final sin Estados Unidos, con lo que el duelo entrañaba una trascendencia práctica explícita, más allá del trabajo psicológico de la confianza y las sensaciones. No demasiado estables hasta la fecha.
Pero Sergio Scariolo daría una lección y apostó de inicio por Pierre Oriola. El jugador del Barcelona respondió con creces. Embocó los seis primeros puntos de su seleccionado y avisó a los serbios -que contaban sus partidos en el torneo por palizas- de la exigencia de este envite. El orgullo del esquema nacional devino en un compromiso defensivo creciente, en tramos sublimado, que complicó el día a unos balcánicos que viajan con el cartel de candidatos a todo.
Repitieron el despliegue de achique coordinado y ardoroso que tumbó a Italia y el técnico Sasha Djorjevic tuvo que reaccionar rápido. Sentó a Stefan Bircevic y metió en pista al talentoso NBA Nikola Jokic. Sólo se habían jugado dos minutos y medio, pero la impronta de los nacionales, sólo empañada por los eternos problemas de acierto desde la media y larga distancia, se hizo notar, dibujando una igualdad notoria y continuada en el marcador.
Trató Serbia de emitir un fogonazo con un parcial de 9-0 que forzó a parar el tiempo a Scariolo. El ataque estaba atascado y no podía dar continuidad y respiro al sudor defensivo. Había que recolocar las piezas y las ideas para evitar una escapada balcánica. Porque Bogdan Bogdanovic empezaba a brillar en la dirección. En todo caso, el incendio sería pagado y la desventaja al final del primer cuarto se limitaría a un 13-20 manejable.
El agujero en el tiro de tres español (14%, un acierto en siete intentos) condicionó el rendimiento global. Pero se reanudó el juego y con él sobrevino un punto de inflexión: Willy Hernangómez machacó por encima de Boban Marjanovic -el NBA que pasa de los 2.20-. La energía generada en esa acción multiplicó la confianza creativa de los españoles y Rudy (triple) y Claver ayudaron a establecer un parcial de 9-1 en poco más de un minuto del segundo cuarto. Los ibéricos estaban en el partido y no se iban a dejar ir fácilmente, era el mensaje.
Con un punto de ventaja Djordjevic pidió tiempo. La remontada inminente era irrefrenable. El repliegue fue aliñado por un ataque más fluido y variado, en el que Llul embocaba de tres para afianzar la reacción de los suyos (26-22, min 13). Y las dudas amanecieron por vez primera en este torneo para los balcánicos. Los subcampeones del mundo, olímpicos y europeos no descifraban a la defensa de Scariolo y sólo anotaron cinco puntos en cinco minutos. Así, los españoles llegaron a ganar por dobles dígitos -dos triples de Ricky Rubio lo certificaron-. Y al descanso se decretó el optimismo (45-37, min 20). No obstante, el parcial del segundo cuarto fue de un esclarecedor 32-17, con 6 triples -Llull presente-.
Mas, no cabía la relajación. La calidad serbia seguía allí, aunque algo nublada. Por eso España mantuvo la tensión y gozó de 21 puntos de colchón (63-42, min 26). El inesperado brete redundaría en la seguridad del funcionamiento coral nacional. Una forma de jugar competitiva que eliminó por faltas a un Jokic desquiciado. Sólo el talento individual iba a recortar distancias y los diez minutos determinantes se jugarían desde un más apretado 67-56.
Sin embargo, cuando aparentaba un renacer serbio emergió la jerarquía de un Llull en progreso. El jugador del Real Madrid enchufó un triple catárquico que, a seis minutos para el final, dejó el marcador en diez puntos de ventaja. Y el desenlace vio un intercambio de golpes, con Ricky como gobernador, en el que los españoles gestionaron su posición en franquía que rearma la auto-percepción del seleccionado nacional. Esta victoria de prestigio, asimismo, les sitúa en el camino de Polonia en la siguiente ronda. Las opciones de medalla, de repente, se han vuelto muy cercanas.
- Ficha técnica:
81 - España (13+32+22+14): Ricky Rubio (19), Rudy Fernández (7), Juancho Hernangómez (3), Pierre Oriola (6) y Marc Gasol (11) -cinco inicial-, Pau Ribas (5), Víctor Claver (14), Willy Hernangómez (7) y Sergio Llull (9).
69 - Serbia (20+17+19+13): Jovic (4), Lucic (8), Bircevic (3), Bogdanovic (26), y Milutinov (7) -quinteto titular-, Simonovic (-) Bjelica (3), Raduljica (7), Jokic (6), Micic (5), Guduric (-) y Marjanovic (-).
Árbitros: Cristiano Maranho (BRA), Steven Anderson (USA) y Omar Bermúdez Mariscal (MEX). Eliminaron a Stefan Jovic y descalificaron a Nikola Jokic.
Incidencias: último partido de la segunda ronda en el Grupo J disputado en el Sports Center de Wuhan ante unos 8.000 espectadores.