Opinión

Sánchez, en funciones o de vacaciones

POR LIBRE

Joaquín Vila | Domingo 08 de septiembre de 2019

En realidad, a Pedro Sánchez le encanta estar de presidente en funciones. No da un palo al agua, pero mantiene todos los privilegios del poder. Espléndido casoplón, coches de lujo pulidos como espejos, servicio doméstico de categoría, exquisitas comidas a la carta, ropa a medida, helicópteros para salir de excursión y un avioncito que al paso que va lo deja para el desguace. Y todo gratis total. Se pavonea por Bruselas cual emperador, se reúne y abraza efusivamente a los dirigentes internacionales, pasa los fines de semana en Doñana o Tenerife, corretea por los jardines de palacio para mantenerse en forma y disfruta al verse en todas las portadas de los telediarios de Rosa María Mateo. Que para eso es el jefe, el gran líder.

Cuando dice que trabaja se reúne un rato con grupitos a los que llama colectivos sociales que suelen ser los más frikis de la izquierda, como los animalistas, sin ánimo de ofender. También almuerza con su mayor fan, el pintoresco Miguel Ángel Revilla, que le defiende como un intrépido guerrillero cuando alguien se atreve a insultar a su héroe.

Es verdad, que el hombre sudó lo suyo al presentar el “programa progresista y social”. Demasiados focos y demasiados abrazos. En los últimos cuatro meses, poco más ha hecho, aparte de descansar de tanto trajín. ¿Para qué? ¿No ha ganado las elecciones? Pues si no sale investido tiene casi medio año más de asueto. Y a disfrutar como un marajá. Porque el presidente cree que estar en funciones equivale a estar de vacaciones. Que en eso sí que es un maestro. Y está convencido, además, que el 10-N ganará de largo, despedazará a Pablo Iglesias y a Albert Rivera de una tacada y será aclamado en olor de multitudes.

Pero tiene el descaro de decir que el bloqueo político no es culpa suya. Cree que Podemos, el PP y Ciudadanos están obligados a inclinarse ante sus 123 escaños. Este sábado le han chafado el fin de semana y se ha desplazado a un guateque preelectoral en Toledo. Rodeado de entusiastas, ha declarado, como suele, con solemnidad y convicción, que “el PSOE es el único partido que está actuando con responsabilidad”. ¿Alguien lo duda todavía? Pues que se lo pregunten a Carmen Calvo que como “hooligan” del presidente no tiene par.

Los problemas de España no le atañen a Pedro Sánchez. Ni la recesión que asoma el hocico. Ni la subida del paro. Ni que los separatistas se preparen para incendiar las calles tras la sentencia del Tribunal Supremo. Ni que el brexit nos arrolle. Ni que el Parlamento esté sesteando, como él. Ha incumplido su obligación de informar al Congreso de las cumbres de la UE, pues no se asoma por el Hemiciclo ni por casualidad. ¿Para qué? Él está en funciones y ha ganado las elecciones. Ahora, toca esperar a que le elijan presidente por la cara y, si no, a descansar. La vida le sonríe.