TRIBUNA
Gabriel Albendea | Lunes 16 de septiembre de 2019
Dice Payne algo muy grave - la posibilidad de que España sea un Estado fallido -, a lo que los partidos políticos españoles debieran prestar más atención. Lamentablemente no lo hacen. Y también en las tertulias políticas, brilla por su ausencia algo que se parezca a una reflexión continua sobre lo dicho por Payne. Podría decirse que políticamente estamos en la inopia, preocupados por la formación de un Gobierno a cualquier precio y sea el que sea. Pero independientemente de que España esté en vías de cumplir las características de un Estado fallido, es preocupante la desidia de los políticos y de las Instituciones, ante la gravedad de la situación en cuanto a la escasa fortaleza de aquéllas y el despiste político y social acerca del asunto.
Todo el mundo está obsesionado con la formación de un Gobierno que llaman progresista, no sé por qué. Esto forma parte de los mantras con que el PSOE y Unidas Podemos quieren engañar a la sociedad. Pero demos por bueno que esa izquierda pretenda más justicia social, por ejemplo. Sin embargo, el gran problema de España no es ese, sino el de su propia existencia. Sin ésta, desaparecería la justicia social y todo lo demás. Desgraciadamente para nosotros, este es un problema casi exclusivo de España en Europa. Lo fué de Yugoslavia y hay que recordar la tragedia en la que desembocó. Esperemos que el PSOE no pierda del todo la cabeza, como ya lo ha hecho en algunas autonomías y se reafirme en negar un Gobierno de coalición con Unidas Podemos. Un partido que se llama confederal -¿ignorante de que eso significa la destrucción de España? Seguro que no.
El propio Sánchez ya advirtió que Unidas Podemos no podía entrar en el Gobierno porque no respetaba la Constitución. No habrá solución si los partidos constitucionalistas, todas las Instituciones y la calle no se unen en un grito unánime que preserve la realidad de España. Frente a unos partidos inconstitucionales (palabras de Colau: la sentencia será injusta) que se precisa prohibir, lo verdaderamente urgente es un Gobierno de salvación nacional. Eso lo vé hasta un tonto. Pero seguimos mareando la perdiz, no sé con qué propósito. Los separatistas y Unidas Podemos lo saben bien: acabar con España y cumplir la peligrosa profecía de Payne de que España puede convertirse en un Estado fallido.
La torpeza de la derecha también es muy grave, porque no le propone al PSOE ese Gobierno Nacional, que lo ponga ante el espejo de sus contradicciones si no acepta.