La Organización Mundial Meteorológica (OMM) ha venido alertando sobre los eventos que están asolando la Tierra en este año informando que 2018 fue uno de los cuatro años más cálidos de los que se tienen datos; también alertó sobre los récords de temperatura de la ola de calor europea; y de que julio del 2019 fue el mes más cálido registrado en el planeta
Este aumento en la temperatura está ocurriendo al mismo tiempo que hechos preocupantes en todo el mundo, como grandes incendios en el Amazonas, Siberia, Europa y África. Así se liberaron cientos de megatoneladas de gases que impulsan el calentamiento global. La sequía ha sido importante en estos incendios pero también lo fueron las quemas de tierras. El Amazonas es la selva tropical mas grande del mundo, abarca cuatro países y alberga millones de plantas y animales. Por eso se la denomina el “pulmón del mundo”. Los bosques son importantes ya que absorben millones de toneladas de emisiones de carbono. Los incendios emiten dióxido de carbono y la deforestación conduce a una menor absorción de CO2 de la atmosfera lo que aumenta el cambio climático. Un informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (ONU) destacó “la importancia de garantizar la disminución de la deforestación”.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentó este año el documento “Perspectivas del Medio Ambiente Mundial” expresando “el estado general del medio ambiente ha seguido deteriorándose en todo el mundo… es necesario adoptar medidas a una escala sin precedentes para detener y revertir esta situación y proteger así la salud humana y ambiental”. Las tormentas, incendios, inundaciones y sequías causan enormes daños a las personas y un significativo costo económico global. Según el Banco Mundial, el 70 por ciento de las grandes ciudades europeas se verán afectadas por el aumento del nivel del mar. Habrá grandes daños en ciudades de Estados Unidos (Baltimore, Charleston, Miami, Nueva Orleans y Nueva York).
Las emisiones contaminantes, a pesar del Acuerdo de París (2015), no disminuyen sino que han crecido en el planeta el año pasado. Estados Unidos, segundo contaminador mundial aumentó sus emisiones un 3,1 por ciento, seguido por China, líder mundial en contaminación, con un aumento del 2,5 por ciento. Destaquemos que la UE, por el contrario, redujo sus emisiones energéticas 1,3 por ciento. Naciones Unidas informa que el actual nivel de CO2 en la atmósfera es el más alto en la historia, ya que habría que retroceder entre 3 y 5 millones de años para encontrar concentraciones similares, pero entonces el nivel del mar estaba entre 10 y 20 metros por encima del actual.
Ahora todos estamos peor de lo que estábamos durante la reunión de París (2015), por eso se requieren compromisos ambientales mas responsables frente a las futuras generaciones. Esperemos que la reunión de todas las naciones, convocada este mes por Naciones Unidas para considerar la grave amenaza climatica sirva para este propósito..