Antonio Burgos ha publicado en ABC un gran artículo. Un artículo caviable, si bien su autor ya tiene el Cavia, toisón de oro de los premios periodísticos.
Puerto Rico ha declarado el español como primera lengua oficial, relegando el inglés a segundo idioma. Todos los puertorriqueños hablan español; solo el veinte por ciento pueden expresarse, además de en castellano, también en inglés. Antonio Burgos subraya el valor que se necesita para, siendo un Estado libre asociado de Estados Unidos, las autoridades de Puerto Rico se hayan reafirmado en sus raíces históricas y coloquen en el lugar que le corresponde al idioma de Cervantes y Vargas Llosa, de García Lorca y Neruda, de Galdós y García Márquez, de Ortega y Gasset y Octavio Paz, de Miguel Delibes y Luis Rafael Sánchez.
Tal vez algunos de nuestros políticos se avergüencen al contemplar lo que están permitiendo en España, donde en ciertas regiones se relega la enseñanza en español e, incluso, se castiga a los niños cuando hablan la lengua de Lope de Vega en los recreos.
En 1991 formé parte del Jurado que otorgó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras al pueblo de Puerto Rico por mantener el idioma español como el oficial de la isla. Rafael Hernández Colón, gobernador de Puerto Rico, me regaló la pluma con la que firmó la ley y la conservo con orgullo en mi mesa de trabajo.
Antonio Burgos en su artículo se refiere también a la falta de atención del Gobierno español cuando, en septiembre del año 2017, los huracanes devastaron la isla. Resulta lamentable que España no se vuelque en la ayuda a Puerto Rico, cuando los hermanos de aquella isla lo necesitan. La Historia tiene exigencias que no se pueden desechar. Y, como ha escrito Antonio Burgos, Puerto Rico se merece el reconocimiento de todos los españoles. Y el decidido apoyo sin en alguna ocasión fuera necesario.