Representantes de ERC, JxCat, CUP y EH Bildu han acudido este jueves a las puertas de la Audiencia Nacional para dar apoyo a los siete miembros de los CDR detenidos el lunes por los supuestos delitos de rebelión, terrorismo y tenencia de explosivos.
Sobre las once de la mañana se ha iniciado el interrogatorio. Los siete han permanecido en dependencias de la Guardia Civil, donde al menos dos de ellos admitieron haber comprado y hecho pruebas para la fabricación de artefactos para "meter ruido" el 1-O.
En declaraciones a los periodistas, la diputada de ERC Marta Rosique ha denunciado que se esté intentando «silenciar» al movimiento independentista con una operación policial presuntamente orquestada por el Estado. «No es casual lo que ha ocurrido esta semana, es un falso relato mediático para justificar una sentencia política que será dura contra los presos políticos catalanes», ha asegurado.
Desde JxCat, Miriam Nogueras ha asegurado que su presencia en la Audiencia Nacional es para dar "soporte" a la gente "que ha sido detenida de madrugada en su casa" y ha avisado de que "no se va a tolerar la vinculación entre el terrorismo y el independentismo". "Es inaceptable pasar de ETA a los CDR sin inmutarse", ha afirmado.
La diputada de la CUP Maria Sirvent ha señalado que se trata de una nueva operación "represiva" y un "montaje policial" orquestada por los poderes del Estado con un relato construido "a base de mentiras y sin ningún tipo de pruebas". Además, ha añadido que su partido responderá a las "operaciones represivas" del Estado con "más calle, más autoorganización y más desobediencia a resoluciones, imposiciones y leyes injustas" y que la respuesta ha de comenzar "desde ya".
En representación de Bildu, Mertxe Aizpurúa ha denunciado el "montaje policial" para "infringir un castigo a la ciudadanía catalana" que lucha "pacíficamente por sus derechos". "De esto sabemos bastante en Euskal Herria", ha dicho Aizpurua, que ha afirmado que "este tipo de medidas no ayudan nada a la convivencia".