El gaditano Javier Palacios ha sido galardonado con el 34º Premio BMW de Pintura por Magic Damn. Este prestigioso galardón está dotado con 25.000 euros.
El madrileño de ascendencia china An Wei Lu Li ha obtenido la Beca Mario Antolín dotada con 8.000 euros por Odalisque II. El riojano Julio Sarramián Bernal, finalista en la pasada edición, ha obtenido el Premio a la Innovación dotado con 6.000 euros por Dimensión fractal. En la categoría infantil, la leonesa Alba Lorenzo Ferreira ha sido galardonada. Esta modalidad está premiada con 4.000 euros.
Como cada año, la entrega de premios se ha celebrado en el Teatro Real con la presencia de la Reina Doña Sofía, cuyo apoyo contribuye a que el premio sea un certeamen de referencia en Europa. Además, este año ha contado con la presencia del alcalde del Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
Manuel Terroba, presidente de BMW Group para España y Portugal, incidió en el compromiso de BMW Group con la innovación, la promoción del talento y el arte. El vínculo de BMW Group con la cultura conforma uno de los valores más sólidos de la compañía. La ceremonia también contó con la asistencia del presidente del jurado del Premio BMW de Pintura, Enrique de Ybarra e Ybarra, junto a otras personalidades.
El jurado de este año, junto a Ybarra, ha estado formado por el académico Luis María Anson; el presidente de la Asociación Española de Críticos de Arte, Tomás Paredes, y la historiadora Carmen Iglesias.
Los finalistas restantes de este año han sido: el onubense Pablo Díaz Merchante por Todos los fantasmas son iguales; el también gaditano Alejandro Botubol Bolaños con Trinidad: La Santa; el madrileño Paco Díaz Salas, por Roma 2; los valencianos Keke Vilabelda Montalt, por Cracking Layers, y Álex Marco Montalvo con Imagen de archivo; el salmantino Diego Vallejo Pierna, con Sin título IV positivo; y Bernardino Sánchez Bayo, de Granada, por In God we trust.
El premio BMW de Pintura recorre la evolución artística española de las últimas tres décadas en el que se ha consolidado como uno de los más prestigiosos galardones dentro de nuestro país. Desde 1986 han participado en este Galardón más de 25.000 artistas y el certamen se ha consolidado como la iniciativa privada con mayor dotación económica. Un año más, el público podrá disfrutar junto a BMW tanto de los cuadros ganadores de la 34 edición del Premio BMW de Pintura como de las obras finalistas, en una muestra gratuita en Casa de Vacas.
En Magic Damn se juega con el lenguaje específico de la pintura elaborando una suerte de abstracción figurativa.
An Wei Lu Li (Madrid, 1990). Odalisque II representa una mujer esclava en el harén de un sultán y que está al servicio de las otras mujeres del harén y una mujer que se ofrece a los hombres mostrando sensualidad.
Odalisque II pretende reinterpretar los cánones de belleza actuales y se inspira por ello en las venus paleolíticas, en sus formas redondas y exuberantes en las cuales se evidencia la representación de la mujer, a quién se veneraba como a una divinidad debido a que se le atribuía el rol de la creación. Estas diosas de la fertilidad hacen referencia al instinto primitivo del ser humano de la búsqueda de la eternidad. Esta pieza es la unión de dos elementos en contraposición; la mujer y el universo etéreo e infinito contenido en su cuerpo contra su materia y lo propiamente físico de ésta.
Una hibridación que desvela nuevos significados. La lectura de la obra viene determinada por sus múltiples capas, superpuestas, donde interactúan conceptos como la dimensionalidad, los fractales, la geometría, los datos (big data), la geografía, la virtualización y la técnica. El proyecto transmite los valores tradicionales del paisaje, del género pictórico, transformados por las capacidades tecno-científicas. En este proyecto hay una construcción del paisaje como un modelo representativo del espacio, una posibilidad, entre otras muchas, de mostrar una nueva realidad; el metapaisaje.
Presentó tres obras del mismo proyecto, un retrato y dos naturalezas. En las obras claramente se puede intuir la reflexión sobre la propia historia de la pintura, un análisis de la imagen en nuestros días desde la fotografía y además, también se puede apreciar el acercamiento al cubismo analítico y en general a la obra de Pablo Picasso, aunque quizás descartando el plano conceptual utilizándose este planteamiento pictórico reconocido y en cierto modo desvirtuado únicamente como reflexión estética.
Cintas de carroceros, cinta americana de colores, cintas de embalar… él les digo Tapes… Y para él las tapes son pura imaginería. Las ve como un imaginero del barroco ve los volúmenes y las formas de un cuerpo con analítico detalle. Trato de hacer una pintura sencilla pero a la vez contundente. Quiere que mis tapes sean otra cosa… y eso ocurre cuando cambia la escala del objeto. Cuando una tape está pintada lo hace en gran tamaño, y de esta forma se descontextualiza el objeto. Ya no parecen tapes; parecen esculturas enormes como cuerpos extraños.
Esta pieza es consecuencia de llevar el soporte a la calle para transferir un fragmento, donde la realidad queda impresa. Huellas de huellas. A través del rozamiento y el desgaste se nos muestran diversas capas y estratos. Se establece así un diálogo entre la ciudad y la pintura, desde un juego de citas que se sobreponen.
A partir de ruinas antiguas se construyen decorados que de alguna manera se puede leer como un retrato del alma. Quizás fue el detonante que provocó que, al mirar las esculturas romanas, en los pliegues de sus togas y vestimentas pudiera adivinar todo un mundo concentrado en unos cuantos centímetros de mármol. Una cuestión de escalas, de espacio. Una porción de mármol puede ser la maqueta de un paisaje de varios kilómetros. Pliegues tallados son ahora valles, laderas y montañas, un viaje en el espacio. Pero también en el tiempo, a la infancia, a las películas de vaqueros que ponían en la televisión.
El juego de claroscuros influye e introduce al sujeto pintado en un ambiente más espacial y casi de ciencia ficción, desarrollando una lectura pictórica más global, no como un retrato en sí mismo sino como una imagen-pintura. Los elementos, ojo y nariz, pierden el sentido figurativo a través del formato a gran escala ganando a su vez una condición de pintura abstracta, así pues, se produce de este modo una sensación sinestésica entre la imagen y el espectador con objetivo de conectarle con la piel del cuadro.
Bernardino Sánchez Bayo (Granada, 1978). En las pinturas del artista Bernardino encontramos constantemente referencias a la muerte, al miedo e incluso a lo siniestro a través de la falta de luz. En las composiciones y temáticas con las que trabaja, destaca el uso del color con un sentido tenebrista, los claroscuros contrastados y las imágenes con referencias religiosas.