El presidente catalán ha instado a "superar la dinámica de la queja y la lamentación". En el Palau de la Generalidad, Quim Torra ha aseverado este sábado que su "compromiso con volver a ejercer el derecho a la autodeterminación ya no tiene camino de retorno" porque el independentismo está en "un momento clave".
Junto a los alcaldes de los municipios que han aprobado mociones de apoyo a los "presos políticos y exiliados" y de rechazo a la sentencia del "procés" convocados por la Asociación Catalana de Municipios (ACM) y la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), ha recalcado: "El rechazo a la represión y a la sentencia debe ser implacable, pero no es suficiente: ahora más que nunca no podemos desfallecer porque estamos en un momento clave y sólo juntos tendremos la fuerza suficiente para acabar lo que empezamos".
Torra ha insistido en que el juicio del Tribunal Supremo fue "político" y su sentencia persigue "escarmentar" y enviar un "claro mensaje" disuasorio al soberanismo catalán, tras lo cual ha asegurado: "Lo volveremos a hacer, tozudamente, con el comportamiento democrático del pueblo de Cataluña".
Y, para lograrlo, ha abogado por "superar la dinámica de la queja" y transformarla en "una dinámica positiva, constructiva y tomar la iniciativa".
Así, después de recoger la moción suscrita por más de 800 ayuntamientos y entes locales y comarcales catalanes, Torra ha garantizado que, esta vez, el derecho a la autodeterminación "no será frenado ni por la represión, ni por las amenazas de un nuevo 155, ni por las multas, la prisión, las condenas preventivas o por ningún requerimiento del Tribunal Constitucional".
En su opinión, el apoyo del mundo local supone "una prueba de unidad" y es garantía para "hacer frente a la represión y forzar al Estado a dialogar", a la vez que sirve "para mostrar al mundo lo que es un Estado democrático sin miedo a la disidencia".
Ha agradecido también la presencia de los alcaldes que han acudido a la capital catalana por ser, ha dicho, "una prueba fehaciente de la vitalidad de mundo local y de radicalidad democrática" y ha destacado su papel "al lado de los líderes sociales y del Govern legítimo en la cárcel y el exilio" frente a "una sentencia ignominiosa".
Entre los representantes locales no se encontraba la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.