Editorial

El escándalo del CIS de Tezanos

EDITORIAL

Martes 29 de octubre de 2019

La actuación del socialista Tezanos al frente del CIS ya supone uno de los mayores escándalos políticos de la legislatura de Pedro Sánchez. Resulta que todas las encuestas, realizadas por las mejores empresas demoscópicas, coinciden en el notable deterioro electoral del PSOE. Salvo el CIS, claro. Solo tiene una justificación: el sondeo está realizado antes de la sentencia del Supremo, de la pésima gestión del Gobierno ante la violencia en Cataluña y del descarado circo mediático de la exhumación de Franco.

La manipulación de los datos, no obstante, es tan exagerada como el rentable efecto del sondeo en los votantes socialistas. Pretende animar a sus militantes con una victoria. Pero una victoria que necesita su apoyo incondicional para lograr, ahora, sí, poder gobernar sin bloqueos.

También los mediocres resultados que obtiene el PP suponen una añagaza. Sánchez y Tezanos solo buscan que el partido de Abascal le robe votos a un Casado sin posibilidades de vencer para impedir así que los populares tengan posibilidades de lograr la victoria el 10-N. No es un pacto entre el PSOE y Vox, como denunciaban los dirigentes del PP. Pero a nadie se le escapa que se benefician mutuamente. El presidente justifica su apocalíptico relato de que llega la ultraderecha y Abascal copa los informativos. Pero, sobre todo, el recocinado del CIS supone una inyección de optimismo a Pedro Sánchez, aterrado por los resultados de las encuestas independientes y, probablemente, por las de Ferraz. El CIS de Tezanos ha vuelto a ser un escándalo de manipulación. Resulta una vergüenza que el candidato socialista ponga al Estado a su servicio.