Este martes se ha presentado en Milán la plantilla de Honda para todas las competiciones de motociclismo en la que participará en 2020. Lo ha hecho en un acto celebrado en la Exposición Internacional de Bicicletas, Motocicletas y Accesorios (EICMA) y allí han estado Marc Márquez y Jorge Lorenzo, en calidad de cabezas del equipo HRC de MotoGP, actual reclamo principal del proyecto del fabricante asiático en el mundo de la moto.
En ese evento ha tomado la palabra el flamante campeón del Mundial. Márquez, que viene de festejar el título en Moto2 de su hermano Álex, expuso con claridad que su ambición no encuentra techo. "Cuando era niño, mi objetivo era ser como Doohan, Valentino, Dani Pedrosa y muchos otros grandes pilotos que estuvieron en el equipo Repsol Honda. Ellos me dieron la oportunidad de llegar a MotoGP y, ahora, ser el piloto que ha ganado más veces en MotoGP con Honda es algo increíble. Quiero continuar durante muchos años aquí porque esta es mi familia", manifestó.
Confesó además el irrepetible deportista que "en estas últimas carreras ya comenzamos a trabajar en 2020 porque el campeonato ya estaba terminado. Por eso comenzamos a trabajar en algunos conceptos y sí, Honda está trabajando muy duro para mejorar la moto para que sea aún más competitiva". Por ello, queda demostrado que a pesar de su continuado monopolio de las victorias en el conjunto Repsol Honda no cabe la relajación. Y mucho menos con Márquez a la cabeza.
También hubo espacio para la reflexión por parte de Lorenzo. El balear ha arrastrado infortunios desde 2018 y no ha podido acoplarse del mejor modo a la moto de Honda, con lo que su rendimiento ha estado muy por debajo de lo esperado y los rumores sobre una ruptura de contrato se han multiplicado. La lesión en el escafoides y la dolencia en dos vértebras han terminado por negar a Jorge un desempeño normal en esta temporada que ya concluye.
"Estoy mucho mejor. Honestamente, esperaba una recuperación mucho más lenta, pero la verdad es que he sentido una pequeña mejoría cada semana. De aquí al final del año voy a entrenar más duro y, sobre todo, a descansar un poco. Necesito descansar un mes y medio sin correr para recuperarme completamente para el próximo año", explicó un piloto que ha tenido que enfrentar una de las peores batallas mentales de su trayectoria deportiva en estos meses.
Lorenzo prosiguió su exposición señalando que "la primera vez que probé la moto en Valencia fui bastante rápido". "Mi confianza estaba bien. Fue un gran año para Marc, sumando muchos puntos y logrando récords increíbles. Pero al resto de pilotos nos ha costado. En la recta es muy bueno tener potencia extra, pero en las curvas hay un pequeño problema que estamos tratando de resolver para el próximo año. Lo veremos en Valencia", sentenció. En todo caso, Jorge se siente "mucho mejor" y mira con verdadero optimismo a un 2020 que ha de significar su regreso a la cima del motociclismo. Se le avecina un soberano punto de inflexión.