Editorial

La inadmisible mentira de Ábalos sobre el paro

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 06 de noviembre de 2019
La frase más esperpéntica, la demagogia política más descarada; o mejor, la mayor mentira que ha pronunciado un candidato en lo que llevamos de precampaña y campaña, hay que atribuírsela a José Luis Ábalos. El ministro de Fomento en funciones ha llegado a declarar, con solemnidad y convicción, que "el paro también aumenta porque ha habido muchas inscripciones en los registros de desemplo, lo cual quiere decir también que hay más confianza para el logro de un trabajo".

La psicodélica teoría obedece a la histeria que sufren muchos políticos cuando se acerca el 10-N. Los socialistas, preocupados por el bajón en las encuestas, se ven obligados a defender al Gobierno aun a costa de decir tonterías o mentiras como puños. Resulta inaudito que, para mantener la añagaza de que Pedro Sánchez ha obtenido un gran éxito en su gestión económica, en contra de todos los Foros internacionales y de los expertos que no viven del pesebre, a Ábalos se le haya ocurrido pintar un panorama laboral tan optimista, tan alentador, que los trabajadores se van al paro voluntariamente porque están seguros de encontrar un empleo mejor a la vuelta de la esquina. Según el ministro de Fomento en funciones, la oferta de puestos de trabajo se desborda. En España se contrata a manos llenas.

La realidad, sin embargo es tozuda. Desde que Pedro Sánchez llegara a La Moncloa el ritmo de la reducción del desempleo se ha ralentizado. Y ha ocurrido por todo lo contrario de lo que dice Ábalos. Se ha ralentizado por la desconfianza de muchas empresas en las medidas del Gobierno, por la parálisis del Ejecutivo y, aunque lo nieguen los socialistas, porque nos encontramos en medio de una desaceleración económica que amenaza con ser el preámbulo a una crisis económica. Es verdad lo que dice Pablo Casado. Mientras los gobiernos de Aznar y Rajoy redujeron el paro en 1,9 millones de personas, los gobiernos socialistas dejaron 4,5 millones de parados más. Y Pedro Sánchez, en el año y medio que lleva en La Moncloa, ha iniciado la misma senda.