AL AIRE LIBRE

¡QUÉ TORPEZA, SEÑOR SÁNCHEZ, O QUÉ MANIOBRA TORTICERA!

Luis María ANSON | Jueves 07 de noviembre de 2019
El lapsus es algo habitual e inevitable en cualquier profesión. Si se comete se aclara o se rectifica, y...

El lapsus es algo habitual e inevitable en cualquier profesión. Si se comete, se aclara o se rectifica, y asunto concluido.

El problema de lo que le ha ocurrido a Pedro Sánchez es que no se trata de un lapsus sino de una torpeza, de una inmensa torpeza. Pedro Sánchez ha creído hasta ahora que los fiscales están para hacer lo que él diga. Y si ciertamente, como ha explicado Josep Borrell, pueden recibir indicaciones del Gobierno, su actuación jurídica se produce en todo caso con absoluta independencia.

En un momento en el que los secesionistas prófugos acusan a la Justicia española, que es ejemplarmente independiente, de estar a la orden del poder ejecutivo, negando en España la separación de poderes, va el presidente del Gobierno y afirma que los fiscales permanecen a sus órdenes. Y tras el error, reitera la torpeza en declaraciones públicas.

Cualquier presidente del Gobierno con decencia política hubiera presentado la dimisión y se habría retirado discretamente. Pedro Sánchez solo tiene un objetivo: permanecer en la presidencia del Gobierno.

Ha metido la pata hasta las ingles. Ha favorecido al expresidente prófugo Carlos Puigdemont. No ha sabido rectificar. Ha comprometido nada menos que al Poder Judicial español ante Europa. Y continúa impávido haciendo gala de esa verborrea electoral en la que habla mucho y apenas dice nada.

¡Qué torpeza, sí, qué inmensa torpeza! Y todo eso suponiendo que no se trate de una maniobra de fondo para impedir que el prófugo Puigdemont sea enviado por la Justicia europea a España, causando un problema adicional al presidente en funciones. Que de Pedro Sánchez puede esperarse cualquier maniobra por torticera que sea.