Opinión

VICTORIA DE MORALES EN UN PAÍS DIVIDIDO

Lunes 11 de agosto de 2008
El referéndum revocatorio del domingo se ha saldado con una contundente victoria del presidente boliviano, Evo Morales. A falta de resultados oficiales, que se harán públicos en unos días, los sondeos señalan que Morales ha logrado más del 60% del apoyo de los bolivianos. De los ocho departamentos que también se refrendaban en la consulta, cinco de los controlados por oposición han conseguido la victoria, mientras que los gobernadores de Cochamba y La Paz, hasta ahora contrarios al Gobierno, han sido derrotados. También ha sido revocado el gobernador oficialista de Oruro.

Después de meses en los que los enfrentamientos entre opositores y oficialistas ha tensionado el país hasta situarlo al borde de la partición, con esta consulta inédita en el Bolivia, Morales ha tratado de buscar una solución a la crisis. Con su victoria, el líder indigenista tiene vía libre para seguir adelante con una reforma de dudosa constitucionalidad que pretende poner en marcha, aunque ha tendido la mano a la oposición para iniciar un diálogo. A pesar de las buenas palabras e intenciones, todo apunta a que las posiciones se van a radicalizar aún más tras la consulta. De hecho, antes del referéndum, cuando las encuestas ya pronosticaban una casi segura victoria de Morales, los gobernadores de las regiones opositoras anunciaron que seguirán actuando al margen del Gobierno central.

En resumen, a pesar de que la excusa de Evo Morales para llevar a cabo la consulta era pacificar el país, lo cierto es que sólo va a conseguir enconar la situación aún más. Para empezar, el referendo estaba viciado de antemano, basado en la falacia de que una “democracia avanzada” es aquella que se rige constantemente por el voto del pueblo, pasando por alto que una sistema democrático real ha de sustentarse en dos pilares indispensables: el voto y las instituciones. El primero sin las segundas pierde todo su valor y esto es precisamente lo que pasa en Bolivia.

Eso sin contar el sospechoso diseño de las preguntas y del sistema de consulta, que dificultaba la revocación del mandato del Morales y facilitaba la de los prefectos y que, además, no pasó por la aprobación de la oposición. Tristemente, la consecuencia de todo ello va a ser la intensificación de la división boliviana puntos insostenibles y dramáticos.

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