Opinión

Revilla, el nuevo gurú de Sánchez

POR LIBRE

Joaquín Vila | Domingo 17 de noviembre de 2019

Dice el Partido Regionalista de Cantabria, este invento del pintoresco y lenguaraz Revilla, que apoyará al PSOE si no hace concesiones a los separatistas. ¿Pero a quién se le ocurre tal barbaridad? ¿Cuándo Pedro Sánchez se ha plegado a Quim Torra? ¿Acaso está mendigando el imprescindible voto de Rufián para salir investido? ¿O es que ganó la moción de censura a Rajoy gracias a los partidos independentistas? El PRC puede estar tranquilo y apoyar al líder socialista sin temor a que se arrodille ante los dirigentes catalanes. Jamás lo hará. Quizás se siente con ellos a dialogar, que eso es muy democrático y fructífero. Pero, siempre dentro de la Constitución. Y si luego le votan, tan amigos.

Los maledicentes sostienen que, a cambio del voto separatista, Pedro Sánchez indultará o amnistiará a los políticos presos. Y luego magreará la Constitución para aprobar una suerte de independencia, camuflada tras el trampantojo de incrementar el autogobierno. Pablo Iglesias es partidario de ambas decisiones y desde el Consejo de Ministros envolverá al presidente en su verborrea para convencerle de que así se resolverá el conflicto catalán. Pero Revilla cree que Sánchez nunca caerá en esa trampa.

Ocurre, sin embargo, que el PSOE necesita el voto o la abstención de ERC y Bildu para ser investido. Con los apoyos que tiene ahora volvería a ser derrotado. De momento, Pedro Sánchez se muestra reticente a depender de los secesionistas. Pero le falta explicar, cómo aspira a ser presidente del Gobierno sin esos apoyos. Porque tanto el PP como Ciudadanos podrían estar dispuestos a desbloquear la situación. Pero no para que Sánchez forme un Gobierno de coalición con Podemos y menos aún con los independentistas merodeando La Moncloa.

Seguramente Miguel Ángel Revilla tiene la fórmula para que su amigo Sánchez pueda formar Gobierno sin depender de los separatistas. Cualquier día el presidente en funciones le convoca en el Congreso de los Diputados para firmar ese acuerdo todavía indescifrable, darse unos abrazos y celebrar el éxito. La solemne ceremonia con Pablo Iglesias resultó un acontecimiento. Con el presidente de Cantabria podría organizarse una fiesta por todo lo alto con anchoas y fuegos artificiales. De ahí, a La Moncloa. Y a los separatistas, ni agua. Porque lo único que está claro es que el Gobierno no dependerá de los independentistas. ¡Qué cosas se le ocurren a Revilla! ¿Alguien puede dudar de la palabra de Pedro Sánchez?