Luis María ANSON | Jueves 28 de noviembre de 2019
La presidenta Chivite lo tiene claro. En lugar de buscar acuerdos con los partidos constitucionalistas...
La presidenta Chivite lo tiene claro. En lugar de buscar acuerdos con los partidos constitucionalistas, se esfuerza por blanquear a los herederos de la banda terrorista Eta. Aseguran los expertos que cumple órdenes de Pedro Sánchez. Al líder del PSOE solo le preocupa una cosa: permanecer en su madriguera dorada del palacio de la Moncloa. La dignidad de España es solo un algoritmo insólito. La sangre vertida por un millar de víctimas y varios millares de heridos a cargo de los criminales etarras no significa otra cosa para Sánchez que la página pasada de la Historia. Y olvidada. Isabel San Sebastián, que está escribiendo una de las mejores columnas del periodismo español, lo ha explicado muy bien.
María Chivite se esfuerza por igualar a todos y trata a los partidos constitucionalistas de Navarra Suma a idéntico nivel que a Bildu. Necesita a los herederos del terrorismo etarra para aprobar los presupuestos de su Comunidad. Blanquear a Bildu en Navarra supone además tener contentos a Otegui y los suyos para la investidura de Sánchez.
Se está rozando el despropósito completo. Todo se supedita a la ambición de poder de Pedro Sánchez. El centenario partido de Indalecio Prieto y Felipe González permanece genuflexo ante los extremistas y los secesionistas para que Pedro Sánchez consiga la investidura. En el PSOE son muchos los que se muestran indignados. Algunos, públicamente, casi todos con descalificaciones en privado a la actual línea del partido, la que ha trazado Pedro Sánchez para conservar lo que más desea y que pone muy por encima de los intereses y la dignidad de España.