El Mundo se decide a titular por el flanco de los tribunales: “La división en el TC allana la vía del ‘procés’ en Estrasburgo”. Puede leerse en el faldón las conclusiones de la negociación entre PSOE y ERC: “El PSOE ensalza los ‘puntos de encuentro’ y ERC sigue en el ‘no’”. Dice este diario que los socialistas proponen “un entendimiento institucional” para resolver “el conflicto político y los socialistas exigen un “calendario” y “garantías”.
La Razón afirma que el PSOE asume en su comunicado el “conflicto en Cataluña” y apela al “diálogo institucional”, un vocabulario que coincide con el del secesionismo del que concluye que “Sánchez entrega a ERC la ‘estabilidad’ de España”, a la par que el PNV presiona con el ‘derecho a decidir’ en el País Vasco, mientras lo socialistas votan con Bildu excarcelara a los etarras: la tormenta perfecta, en definitiva.
Según puede leerse en el editorial, “Pedro Sánchez, sin líneas rojas”, lo grave “no es tanto el acuerdo de investidura que pueda alcanzarse con ERC, como el día después, cuando el presunto Gobierno de coalición tenga que aprobar los Presupuestos Generales”.
El País asegura que PSOE y ERC hallan “puntos de encuentro” y deciden seguir negociando”, mientras que la unanimidad sobre el ‘procés’ se rompe en el Constitucional.
Lluis Bassets defiende en páginas interiore la negociación dentro del respeto a las instituciones: “Derecha española y secesionismo catalán se atraen como polos opuestos de un imán. Cada uno de ellos se nutre del radicalismo nihilista del otro, alimentados por el estímulo que significa el desgobierno”, dice. Y en otro momento: “No es fácil aventar la nueve tóxica de la propaganda”. Ejem.
ABC deja otra ‘palabra’ de Sánchez traicionada: “No quiero que descanse la estabilidad ni la gobernabilidad de este país en manos de las fuerzas independentistas”. Titula que “ERC presiona para que los golpistas no tengan que pagar multas”, mientras que el PSOE traslada al Tribunal de Cuentas que una condena millonaria a Puigdemont, Junqueras y otros 27 acusados por la consulta ilegal del 1-O haría peligrar el apoyo independentista a la investidura de Sánchez.
Ignacio Camacho: “Sólo mentes retorcidas podrían pensar que si el procés fue una añagaza instrumental para negociar, como ha sentenciado el Supremo, los secesionistas podrían haber triunfado en su empeño al lograr una transacción política con el Gobierno”. Considera que la negociación de los presupuestos con Bildu en Navarra no es más que la inclusión de los abertzales en el Gobierno Frankestein.