Opinión

El vértigo de la gobernabilidad en España

TRIBUNA

Antonio Agar | Martes 03 de diciembre de 2019

Vaya por delante de mi incredulidad en una notable y decente gobernación de España por la clase política que ya he expuesto en varias crónicas, motivada por la experiencia que hemos tenido desde el comienzo de la democracia con el ejercicio en el poder del bipartidismo. Es un hecho irrefutable, que han demostrado tanto el PSOE como el PP cuando han ejercido con mayoría absoluta.

Se han cometido por ambos partidos: Abusos de poder, permisividad en los casos de corrupción, nepotismo, ausencia de controles en la duplicación de funciones públicas tanto en Diputaciones, Ayuntamientos, Cámaras de Comercios, Consulados, Embajadas y un largo etc. que ha originado una gigantesca maquinaria de expedir billetes engullidos por el desmesurado Gasto Público.

La Política no debería de ser incompatible con el decoro que debe presidir las funciones primordiales de legislar y mejorar la sociedad, pero en la práctica se aviene mal a ella, puesto que en ese pugilato dialéctico entre los partidos, primero en las campañas preelectorales y luego en el albero del parlamento, se recurre al insulto de baja estofa.

En España llevamos en nuestro ADN ese concepto tan manoseado, ese atavismo de no escuchar al adversario y de imponer a la fuerza nuestro criterio, que definió poéticamente Guillén de Castro “Acierte vd. el honrado y principal, pero de no acertarlo, Defendella y no Enmedella”, fruto de la España profunda que magistralmente pintó Goya, escribió Pérez Galdós y filmó Buñuel, glosada por sociólogos que han quedado como parte de nuestra idiosincrasia.

El insulto que tanto se está prodigando en estos últimos cuatro años de precaria gobernabilidad por los dirigentes políticos, no deja de ser un recurso dialéctico que requiere oportunidad, conocimiento y agudeza en la mordacidad del lenguaje para dar en la diana, sin hacer el ridículo. El insulto se ha convertido desafortunadamente en un slogan generalizado, destacando en sus improperios los leaderes políticos Casado y Ribera, sin mencionar a los independentistas catalanes que es harina de otro costal.

En estos años, los mediocres aspirantes a estadistas, que no gozan de la categoría intelectual necesaria para construir una España más próspera reduciendo el gap de la desigualdad social, han utilizado con profusión la injuria, la ofensa procaz con el fin de degradar y erosionar al rival, convirtiendo en almoneda, en una subasta de los valores éticos de sus contrincantes, una vez que sus anodinos razonamientos han fracasado.

En otros artículos he reiterado mi pensamiento sobre como edificar una España más in acorde con nuestros recursos, que pasa en primer lugar por eliminar radicalmente a todos los partidos políticos, implantando una GESTIÓN EMPRESARIAL conducida por valientes ciudadanos, posiblemente acaudillados por próceres ajenos a la política: filósofos, sociólogos y profesores con vitola reconocida internacionalmente. No se les requiere más que la de poseer los atributos de una respetable cultura, una preparación en idiomas, de capacidad retórica suficiente con dotes organizativas, y en la que presida por encima de todos la honestidad en simbiosis con una vocación y entusiasmo a prueba de bomba. Si esto se lleva a cabo en sintonía con la búsqueda de conquistas sociales sin tener que hostigar a los empresarios ni ciudadanos con fortunas personales, a los que hay que concienciarlos de su obligación de contribuir con un impuesto razonable y ponderado a las arcas públicas en función de sus beneficios y patrimonios. Ni siquiera sería necesario utilizar esa terminología de ideologías de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, ni progresista, eso son pamplinas de demagogos que buscan sillones públicos. Es tan simple y de sentido común denominar al buen gestor cuando consigue mejorar el bienestar de los ciudadanos, o lo contrario de mal gestor, cuando es incapaz de solucionar los retos que surgen durante su gestión.

Que no se confundan los lectores con imaginar que se trata de imponer un sistema anárquico donde no hay reglas ni principios. Es preciso señalar el respeto a la figura del rey como define la Constitución de Monarquía parlamentaria, máxime cuando tenemos la fortuna de tener a un monarca con un bagaje cultural y humano admirable y tan necesario como baluarte en sus encuentros con dirigentes, magnates y corporaciones internacionales donde se pone en juego la prudencia y la grandeza moral de España. A grandes rasgos le exigimos a estos valerosos gestores de una colosal empresa como España, hagan piña y tengan como asesores técnicos al numeroso grupo de excelentes funcionarios públicos de carrera, que desarrollan su labor en silencio, y salvo excepciones ignorados de forma supina por los gobernantes. Es cuestión de comenzar aplicando la técnica contable del PRESUPUESTO CERO instituida por Henry Fayol en los años de la revolución industrial analizando con una metodología auditora los departamentos de municipios, ayuntamientos, diputaciones… y todas las instituciones públicas finalizando con el Congreso y el Senado. (Eclesiastés- Salomón : No se sacia el ojo de ver ni se cansa el oído de oir. Lo que fue eso será, y lo que hizo eso se hará -Nihil novum sub sole – No hay nada nuevo bajo el Sol).

Mis cálculos aproximados de eliminar asesores privados, organismos como diputaciones, parques automovilísticos, y un ingente número de enchufados que forman un gueto de sanguijuelas que succionan la liquidez del erario público, me dan la cifra no inferior a una reducción del 30/35 % del inmenso gasto público.

Una reflexión: Como salir del laberinto resultante de las recientes elecciones

Como primera providencia, y teniendo en cuenta el nebuloso horizonte que se nos presenta con una Europa dividida en el umbral de una desaceleración económica (Pendiente de evaluar todavía su magnitud) y un Brexit duro que afectaría negativamente a nuestras exportaciones, hay que descartar la convocación de nuevas elecciones.

A tenor de los resultados, el partido ganador está obligado a formar coaliciones y consensos con otras formaciones. El Sr. Casado y el Sr. Abascal acusan a P. Sánchez de agarrarse al sillón presidencial apoyándose en los independentistas vascos y catalanes, pero no tienen estos leaderes la hidalguía de posicionarse con la abstención por el bien de los ciudadanos (Incluyo a los que les han votado) de tal suerte que pueda formarse un gobierno in sensu estricto, logrando evitar la dependencia y la tiranía de los independistas.

¡VAMOS A VER SEÑORES! como ya he reseñado en tantas ocasiones, ni P. Sanchez, ni Felipe G. ni Aznar, ni siquiera los aspirantes a dirigentes políticos son santos de mi devoción, pero como ciudadano deseo que haya una estabilidad parlamentaria y acabemos con esa bestia mefistofélica del separatismo, esa hidra de 23 cabezas (20 miembros del Govern condenados judicialmente) a los que hay que sumar Jordi Pujol, Arthur Mas y Torra) de aliento venenoso que lleva años inoculando ese fluido ponzoñoso cargado de odio y de enfrentamientos fraternales entre catalanes y españoles.

Es responsabilidad del partido que ha obtenido más escaños la de resolver el conflicto de secesión de España, junto a la de legislar y atender a las necesidades sociales más perentorias; pero para ello el gobierno no tiene que estar sometido, acosado a una presión constante y poco edificante por parte de la oposición, por razones del bien de la sociedad, los partidos situados en la bancada de la oposición deben subordinar los intereses de su formación a los del bien general. En este caso es su obligación la de liberar a P. Sánchez de coaligar los votos de los separatistas, y de facilitar vías de diálogos para acabar de una vez con la violencia en Cataluña. Habría que preguntarle a la oposición, si lo que prefieren es volver a repetir la masacre que se originó en octubre de 1934 con la artillería en acción disparando contra el Palacio de la Generalitat efectuada por el general Batet con 46 muertos y numerosos heridos, fulminando sin más dialécticas al revolucionario Luis Companys.

Coloquemos en lugar de cañones, ánforas de vino siguiendo la tradición sufí (Islamistas misticos siglo XI) y entre sorbo y ratos de conversación sosegada restablezcamos una convivencia de respeto y tolerancia.

Consejo a los 10 diputados electos del Partido de Ciudadanos

Después de la hecatombe sufrida en las urnas es aconsejable unos momentos de meditación y catarsis , tomando conciencia de los orígenes de esta formación política, que se gestó dentro de una ideología liberal, para cubrir los espacios de un centro moderado con una penetración transversal hacía las capas sociales progresistas.

Por razones que no acierto a comprender el Sr. Rivera ha estado dando volantazos a diestro y siniestro, presuntamente por un ego subido de tono, quizá debido a una alteración de las meninges, o simplemente por un golpe de megalomanía alocada. Lo cierto es que desde que se produjo el desacuerdo con un intento de convenio con el PSOE, hace ya varios años, el Sr. Rivera optó por la descalificación obsesiva a la figura de P. Sánchez, en cualquier mitin, en el congreso, en las redes sociales creando una atmósfera de odio cerval y patológico, descuidando su dedicación a crear un programa de gobierno afín a su doctrina.

Creo que es momento de posicionarse dentro de una formación que tenga raíces similares a la vuestra. Según mi opinión Ciudadanos tiene más encaje dentro de un partido de centro progresista como el PSOE que de ultraderecha-. Si no cogéis ahora el sendero que os reconduzca a vuestros principios, puede suceder que en la próxima legislatura: Los vientos de la intransigencia y los huracanes de una Patria exacerbada, os lancen fuera del mapa político.

ADMONICIÓN a los favorecidos por las Puertas Giratorias

Hago referencia a los desafortunados comentarios que ha deslizado el expresidente Felipe González a lo bajini sobre la torpeza en la estrategia que P. Sánchez ha utilizado para cerrar la coalición con el partido de Podemos. Hay que ser más cauto Sr. González con las preguntas un tanto capciosas de los periodistas, y morderse la lengua. Todo apunta quizá a su pretensión de pasar a la historia como UNO DE LOS VARONES DE PLUTARCO, quien en su obra de Vidas paralelas que centraba la trama sobre los eximios dignatarios griegos y romanos, definió al personaje de VARÓN DE PLUTARCO, como un hombre de virtudes superiores.

Tengo que reconocer y así lo expreso en mi próximo libro “El magnicidio Empresarial más perverso de la democracia española- la expropiación de Rumasa” de sus dotes de gran estadista al seducir en esos años tan difíciles del inicio de la democracia, al dignatario alemán Willy Brand que puso especial dinamismo facilitando la entrada en el Mercado Común, que tantos fondos estructurales destinados a la agricultura, ganadería y construcciones de infraestructuras (carreteras, vías ferroviarias) reportó al país en las décadas de los ochenta y noventa. No cabe duda de que Vd. domina el arte de la seducción, y lo demuestra el episodio que mantuvo con el Presidente del Tribunal Constitucional Don Manuel García Pelayo con motivo de la expropiación de Rumasa. Que magia, que faena de Tauromaquia le hizo a un jurista de alta alcurnia recibiéndole por chicuelinas nada más iniciar la corrida con el capote para hacer desaparecer aquellas clausulas de la constitución que puntualizaban la anticonstitucionalidad de la expropiación de Rumasa, seguidamente con la muleta haciendo uso del arte de Birlibirloque que tan magistralmente definió José Bergamín, le cautivó con un pase cambiado, de tal suerte que quedara embrujado en el momento de decantar el voto de Manuel García Pelayo a favor del gobierno. Una faena propia del maestro Joselito el Gallo. No fue necesario el uso de la espada, el eximio jurista fue indultado. Meses más tarde dimitió, y cabizbajo con la carga en sus espaldas del remordimiento, se exilió para purgar la pena en su Caracas del Alma.

Volvemos a la pedrada lanzada a su propia bancada. Se preguntan muchos comunicadores ¿Cómo es posible que un avezado artista del albero político, lanzara ese misil a la criatura que ha engendrado?.

¿ Obedece a un despiste o a una derivada del Campo de Agramante?