Opinión

MOCHI ENCARNA Y REIVINDICA A BÉCQUER

Antonio D. Olano | Martes 12 de agosto de 2008
El popular cantante y compositor se pasa al teatro de verso con "Nuestras dos almas". Alfonso Eduardo presta su voz al genio sevillano.

Desde que era niño Juan Erasmo Mochi se entusiasmaba con su autor favorito: Gustavo Adolfo Bécquer. Después derivó a otros lugares de la interpretación. Cantante y compositor, muy joven todavía, presentaba en televisión el espectáculo musical “Escala Hifi”, ideado y dirigido por García de la Vega. Su popularidad creció hasta el punto de convertirle en un cantante de moda. Compuso canciones que alcanzaron esa meta, llamada “disco de oro”, “disco de platino”…. Interpretó como protagonista varias películas musicales, entre ellas “Megatón Ye-ye” con la que llegó el escándalo en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Es muy larga su biografía interpretativa. Como un Guadiana, Mochi aparece, desaparece; pero siempre está ahí. En estas fechas nos ha ofrecido una grata novedad: “Nuestras dos almas”. Obra teatral basada en la biografía y poemas de Bécquer. La iniciativa la tomó Juan Erasmo después de una reunión de altos dignatarios del Gobierno español dijeron que ya era hora de erradicar de los textos de las escuelas nombres como los de Bécquer. Al parecer encontraban “pasado”, a uno de los mejores poetas españoles de todos los tiempos. Al mismo tiempo del mejor narrador en lengua española. Y por el mismo precio un periodista señero. Además como su padre, uno de sus tíos y su hermano, dibujante y pintor que con su obra plástica también es cumbre artística española. Juan Erasmo replicó a los que proponían un nuevo fusilamiento: el de Bécquer. Les dijo:

-Si fulminan a Bécquer tendrán que buscarle un sustituto. ¿Qué les parece Ramoncín?

La idea de volver a la máxima actualidad al escritor sevillano obsesionaba a Mochi. Así puso en escena la obra que hoy aplauden todos los que la han visto. La voz de Bécquer la asumió otro personaje de máxima popularidad: El presentador musical Alfonso Eduardo. La autoría pertenece totalmente a Gustavo Adolfo Bécquer. Las composiciones musicales son de Mochi, Benjamín Torrijo y Ana Linda Zago. La escenografía es del popular escenógrafo de televisión española Paco Bello.

Como actor principal presta su voz a los poemas de Bécquer el ya citado Mochi que ahora se muestra, en su madurez, como uno de los grandes actores españoles contemporáneos. No se trata solo de decir versos sino de declamarlos de un modo y una manera que solamente es privilegio de los grandes autores. Mochi dice que se trata de dedicarle un homenaje a Bécquer “para compartir con sus fieles admiradores de siempre este nuevo enfoque en la presentación de su rima, para dar a conocer a los más jóvenes, a quien con el paso del tiempo cada vez se engrandece más y reafirmar que se trata del poeta español más grande y universal de todos los tiempos.

El espectáculo recorre la geografía española y busca un escenario en Madrid. Nosotros lo hemos conocido y podemos afirmar que es una de las grandes escenificaciones e interpretaciones del Teatro Contemporáneo. Se recorre desde el nacimiento a la muerte del poeta. Juan Erasmo afirma que este es el reto más importante de su vida como artista. Llueven las llamadas invitando a Mochi para que actué en la totalidad de los países de habla española. También se le abren los escenarios de New York y de varios países europeos.

Nadie esperaba la evolución de Mochi que si bien participó en otras comedias y en los platos cinematográficos, hoy se convierte en uno de los actores más impresionantes de la escena española. Pasó de triunfar con “Mami Panchita”, de Juan Pardo a declamar otros versos. Como Bécquer decía podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía. En una profunda crisis del Teatro Español Contemporáneo, podríamos afirmar, parafraseando a un personaje de “Casablanca”:

Aún nos queda Bécquer. Aún nos quedan románticos y artistas tan excepcionales como Juan Erasmo Mochi