La oposición demócrata en Estados Unidos aprobó este miércoles los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso en contra del presidente, Donald Trump, convirtiéndolo así en el tercer mandatario en enfrentar un juicio político en la historia del país.
Los demócratas han hablado de someter a Trump a un impeachment desde que el presidente llegó al poder hace tres años tras una polémica campaña en la que, según la inteligencia estadounidense, recibió el apoyo de Moscú.Trump se convirtió así en el tercer presidente de la historia de EEUU en enfrentar un juicio político después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998, ambos absueltos.
Richard Nixon en 1974 también enfrentó un proceso de destitución, pero renunció al cargo antes de que la Cámara de Representantes votara los artículos de impeachment en su contra.
La filtración que animó en septiembre a los demócratas a impulsar el proceso de destitución fue la que protagonizó un agente de la CIA asignado a la Casa Blanca al informar a los servicios de inteligencia sobre una conversación telefónica de julio entre el presidente y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski.
En esa llamada, Trump presionó a Zelenski para que investigara a su rival político y exvicepresidente, el demócrata Joe Biden -actual precandidato de su partido a las elecciones de 2020-, y a su hijo Hunter por supuesta corrupción en ese país.
La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, aseguró que el de hoy fue "un gran día para la Constitución pero un día triste para el país", y agregó que el actuar del presidente no les dejó otra alternativa que "presentar artículos de juicio político".
Con la aprobación de los cargos en la Cámara de Representantes, el siguiente paso es el juicio político que debe celebrarse en el Senado, en el que los representantes demócratas actuarán de fiscales, los senadores de jurado y el juez será el magistrado jefe del Tribunal Supremo, John Roberts. Trump, por su parte, enviará a sus abogados para que le defiendan.
Se espera que el juicio político arranque a principios de enero, pero la probabilidad de que Trump termine destituido es ínfima ya que, a diferencia de la Cámara Baja, los republicanos dominan el Senado con 53 legisladores frente a 47 y, además, las normas del impeachment requieren de una mayoría de dos tercios.
Mientras los congresistas votaban los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso, Trump subía a una tarima en Battle Creek (Michigan) para pronunciar un discurso ante decenas de miles de simpatizantes. "A través de sus acciones depravadas de hoy, los locos demócratas de Nancy Pelosi se han señalado con una marca eterna de vergüenza", afirmó el presidente, que dedicó gran parte de su mitin a criticar a la oposición y defenderse de las acusaciones.
Trump advirtió que "el Partido Republicano nunca ha estado tan afrentado pero unido como ahora" y avanzó que los senadores conservadoras "harán lo correcto" durante el juicio político. "Todo va a terminar pronto y con una gran victoria", añadió el presidente, al asegurar que el proceso que inició hoy supone "una marcha suicida para el Partido Demócrata".