Deportes

El Barcelona se descubre resbalando en el derbi frente al Espanyol | 2-2

JORNADA 19

M. Jones | Sábado 04 de enero de 2020
Los colistas se adelantaron y plantaron un muro que sólo en el segundo acto pudo derribar el líder. Pero los pupilos de Valverde pasaron a especular y Wu Lei firmó un empate con aspecto de catarsis blanquiazul. La expulsión de De Jong condicionó a su equipo. Por M. Jones

El 2020 se inauguró en el estadio de Cornellá con el derbi catalán por excelencia. Se medía el Espanyol, colista, y el Barcelona, puntero de LaLiga. Entre ellos mediaban 29 puntos y 36 goles a favor de distancia. Un abismo total y absoluto que pronosticaba un duelo desigual. Además, los azulgrana arribaban tras abrir una brecha de dos puntos con respecto al Real Madrid y los blanquiazules lo hacían estrenando el tercer entrenador en lo que va de curso, tras las destituciones de David Gallego y de Pablo Machín.

Así las cosas, Aberlardo estrenó cargo recuperando el 4-4-2 y deshaciendo la línea de tres zagueros. La retaguardia formó con Javi López y Didac Vila en los costados y Naldo y Espinona en el centro de la zaga. Marc Roca y David López equilibrarían la medular, al tiempo que Víctor Gómez y Melendo habrían de conectar con los puntas -Calleri y Darder-. Ernesto Valverde, en su caso, repitió al tridente característico y formuló a su once más reconocible, con Alba y Sergi Roberto en los carriles, Lenglet formando pareja con Piqué, y Busquets, De Jong y Rakitic en el mediocampo. Sólo la baja de Ter Stegen chirriaba. Neto debutaba en partido liguero con la elástica culé.

El telón se alzó con la previsible intensidad del que no tiene nada que perder y mucho que ganar. Los locales adelantaros sus líneas y presionaron con valentía, a cancha completa. Arriesgaban, pero el técnico asturiano pretendía un volantazo a la inercia y portar la iniciativa formaba parte del plan. Sin embargo, el Barça supo tejer una posesión controladora cómoda que bajó las revoluciones. Y, poco a poco, fueron ganando metros hasta circundar el área del meta Diego López. Aún así, no lograron rematar entre palos en el prólogo.

Y, de repente, en ese decantar aparentemente relajado para el coloso barcelonés estalló el balón parado como punto de inflexión. Marc Roca puso en vuelo un lanzamiento de falta que fue cabeceada a gol por David López. Corría el minuto 23 y la puntería se aliaba con un sistema 'perico' que sólo se había limitado a ir granjeándose seguridad en el achique. Y ese testarazo certero ciertamente noqueó a un gigante que no esperaba ser golpeado. Tal y como venía el cauce del enfrentamiento.

Tardaron en reaccionar Messi y compañía, llegando a entregar la pelota a un bloque local que disfrutaba discutiendo el ratio de posesión. La tribuna gozó durante buena parte de la primera media hora con el resultado y las sensaciones. El candidato a todo estaba dormido. Pero en el último tramo del primer acto el compromiso visitante subió unos cuantos peldaños y su fútbol comenzó a rebosar a las ayudas defensivas de los futbolistas en ventaja. Lionel abrió fuego en el 41, con un cabezazo que atajó Diego López; de inmediato Luis Suárez topó su intento con la madera; y 'La Pulga' clausuró las acciones previas al descanso con un lanzamiento de falta desajustado.

Ya había despertado el Barça sobre el césped y el 'Txingurri' llamó a arrebato en el camarín. No obstante, el escuadrón azulgrana, ya con Arturo Vidal en el campo -Rakitic fue suplido en el 46-, apostó por la remontada con todo. El respingo energético, al galope del influjo físico y hambriento del chileno, haría caja con celeridad y una capacidad de abrasión enormes. Entre el minuto 50 y el 59 el electrónico pasó del 1-0 al 1-2. Jordi Alba -omnipresente como arma ofensiva- asistió para que Suárez instalara las tablas y Vidal redondeó la vuelta al resultado al embocar un gran pase del delantero charrúa.

Sin Messi -desganado- y con dos zarpazos de clase de Luis Suárez, amén de la actitud correcta, el Barça salió del hoyo en un pestañeo. Mas, restaba media hora para la conclusión. Mucho tiempo para sostenerse con una inercia guadianesca en lo relativo a la concentración en fase defensiva y arrastrando a un Griezmann desangelado hasta el desconsuelo. A pesar del bajón físico que conllevó el planteamiento gallardo de Abelardo -quien quemó las naves dando entrada al talento técnico de Iturraspe, Wu Lei y Matías Vargas-, los líderes no rematarían la victoria. Ni por fútbol ni por pulsaciones. Y la infantil expulsión de De Jong -doble amonestación, en el minuto 75- terminó de enturbiar el horizonte visitante.

El Espanyol se nutrió del alimento moral que constituía estar sólo un gol por debajo y tener superioridad numérica, y volvió a subir las líneas y a intentar amenazar a Neto. Con más corazón que fuelle. Con todo, la estrategia especulativa de Valverde sería ajusticiada en el peor momento. El intervalo postrero vislumbró un renacer anímico 'perico' que derivó en un derechazo angulado de Wu Lei que se coló pegado al poste de un Neto que no pudo maquillar la ausencia de Stegen -y de sus paradas que valen puntos-. El gol del jugador chino, en el minuto 88, detonó una contrarreloj que pilló al Barça destensado. El reparto de puntos premió al derroche físico y desterró la complacencia. En el RCDE Stadium se vivió una noche alegre, al fin.

- Ficha técnica:

2 - Espanyol: Diego López; Javi López, Bernardo, Naldo, Dídac; Víctor Gómez (Vargas, m.62), Marc Roca, David López (Iturraspe, m.67), Melendo (Wu Lei, m.74); Darder; y Calleri.

2 - Barcelona: Neto; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, Rakitic (Arturo Vidal, m.46) De Jong, Messi, Luis Suárez y Griezmann (Semedo, m.80).

Goles: 1-0, m.23: David López; 1-1, m.50: Luis Suárez; 1-2, m.59: Arturo Vidal; 2-2, m.88: Wu Lei.

Árbitro: Del Cerro Grande (comité madrileño). Expulsó a De Jong (m.66 y m.75). Amonestó a Javi López (min.36) y a Marc Roca (min.61).

Incidencias: partido correspondiente a la decimonovena jornada de LaLiga Santander disputado en el RCDE Stadium ante 33.562 espectadores.

TEMAS RELACIONADOS: