La nueva responsable del Instituto de la Mujer va a darle muchas alegrías al humor patrio. Lo absurdo en este mundillo y en la política viven un momento dulce desde que esta democracia defectuosa se instauró tras el franquismo, que aunque algunos no lo sepan se acabó hace más de cuarenta años. Pobrecitos esos de Vox y Podemos que parece que todavía no se han dado cuenta de ello. Que estén de acuerdo es normal, sus “extremidades” cojean del mismo lado. El humor absurdo en esta “semi-democracia” tiene unos padres claros que son los geniales Faemino y Cansado, madrileños universales, genios del renacimiento, las tonterías son cosa seria, los tontos no, y por tanto los políticos tampoco. Más tarde vinieron los Chanantes, con Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes a la cabeza, con sus tonterías “a cascoporro”, un mundo propio, indefinible, la verdad está aquí dentro y no ahí fuera como decían los mentirosos, los misteriosos sin sentido, hay expedientes tan vergonzosos que rayan lo pornográfico. Y ahora tenemos al pijo de Broncano y al genio de Ignatius Farray, siempre ácrata, inteligente, empático.
Pero aquí hemos venido a hablar de la nueva responsable del Instituto de la Mujer, podría buscar cómo se llama pero me da mucha pereza. Sé que esto no es de buen columnista, ya que se supone que hay que dar toda la información del tema sobre el que se escribe, pero en este caso, egoístamente, yo vivo más tranquilo si no le pongo un nombre a uno de los seres humanos más vergonzantes de los que he tenido conocimiento. Así que a partir de ahora me referiré a ella como “la señora que viola a la razón”, es un poco largo, es verdad, pero merece la pena si así la información es más auténtica y completa.
La señora que viola a la razón ha superado en el absurdo a los humoristas que antes he comentado, pero a diferencia de éstos, ella tiene muy poca gracia. Ninguna. Pero en este texto quiero destacar tres de sus chascarrillos más lamentables. En el primero de ellos su “gracieta” consiste en decir que ninguna mujer ha tenido nunca una relación sexual consentida con un hombre y que éstas siempre han sido como consecuencia de la opresión que éste siempre ha ejercido sobre ellas. Se puede ser tonta, es lícito y es algo que no se puede evitar, pero lo de esta señora violadora de la razón roza la estupidez, algo que es bien distinto, pues se vanagloria de sus “logros”. Con esta afirmación está llamando seres con pocas luces a todas las mujeres que libremente han elegido acostarse con un hombre, demuestra que no confía en la capacidad individual de cada una de ellas para tomar decisiones y prefiere pensar que son los hombres los que las obligan a hacerlo y que ellas como seres sumisos, dóciles e imbéciles acceden, pues no pueden hacer otra cosa. Están llamando estúpidas a muchas de sus amigas, a todas las heterosexuales, por supuesto está haciéndolo con su madre, con su abuela, y llamando violadores a su padre, a sus abuelos, y a sus amigos y hermanos que han tenido hijos o han tenido alguna vez relaciones sexuales con mujeres. Creo que con lo de absurdo puede que hasta me haya quedado corto para referirme a un ser como éste. Yo creo que le pega más llamarla ameba, protozoo u organismo unicelular, pero éstos tampoco han hecho algo tan grave como para merecer la comparación.
El segundo de esos chascarrillos hilarantes, de los que solo se ríe ella hasta provocarle una depresión estomacal, que solo cura vomitando su odio al hombre o cuando cague su mermado cerebro. La tontada es la siguiente, los hombres deben pagar el hecho de serlo y por tanto la opresión que siempre han ejercido sobre la mujer, dejándose sodomizar por éstas a través de unos dildos que se atarán en su cintura y con los que penetraran al hombre. El hombre debe saber lo que las mujeres han sentido a lo largo de la historia al haber sido penetradas durante tanto tiempo y es que donde vamos a ir a parar. Todo el mundo sabe que la verdadera igualdad es que una mujer también pueda penetrar a un hombre, aunque su sexualidad no se lo permita, y aún sin ser eso posible, sea igual de rica e incluso muchas veces que la de los hombres en sensaciones en este aspecto de la vida. La igualdad no es cobrar lo mismo por un mismo empleo, tener las mismas oportunidades ante cualquier situación, no sufrir ningún tipo de discriminación. La verdadera igualdad llegará cuando la mujer tenga un pene con el que follarnos a todos. Y otra cosa, este tipo de mujeres tan defensoras de los colectivos que suelen estar desfavorecidos, no entiendo cómo puede referirse de esa manera tan virulenta para referirse a la manera natural y única que hay de tener relaciones sexuales entre los hombre homosexuales. Como puede ser tomado como castigo algo que hace felices y que colma el amor entre personas, en este caso hombres, del mismo sexo. Amenazar a los hombres heterosexuales con ser sodomizados con el fin de ajusticiarles por las supuestas afrentas que hemos cometido históricamente demuestra su falta de empatía con un colectivo que no ha hecho nada para que sientan que su forma de expresar la sexualidad es un castigo con el que tienen que convivir. La señora que viola a la razón está claro que no quiere a ningún hombre, tampoco a los homosexuales. Para ser podemita tiene ideas muy nazis y por eso me gusta imaginarla con una esvástica tatuada sobre su coño hitleriano, el leve bigote que lo peina es una señal de stop para todo pene (enloquecido) que se le acerque.
Y para terminar, la tercera de sus gilipolleces que hoy voy a destacar es la que se refiere a que ninguna mujer de manera natural es heterosexual y que en su esencia todas las mujeres son y deben ser lesbianas. Y se queda tan fresca. Es verdad que estos días está haciendo frío, pero creo que no tanto como para congelar un cerebro. Está queriéndonos decir que la mujer que no siente deseo afectivo ni sexual por otra mujer y que por el contrario, sí que lo siente por los hombres, esa mujer posee una deficiencia que no la hace sentirse completa dentro de su sexo, justito lo mismo que toda la vida llevan haciendo los sectores más retrógrados de la derecha con los homosexuales, y que a un homosexual nunca se le podría llamar hombre (completo), como a uno que no lo es. Las mujeres y los hombres lo son, por su esencia, no por sus preferencias sexuales, por lo que tienen entre sus piernas, siempre es más importante lo que se tiene en la cabeza.
Y por todo eso he puesto ese titular que supongo que os ha llamado bastante la atención. A la señora que viola a la razón la colocó en su puesto Irene Montero, Ministra de Igualdad, ya que está entre sus competencias el poder hacerlo. Y eso está bien, pues está en la libertad que tiene. Y por eso doy por hecho que conocía las ideas que esta señora tiene a la hora de confiarle el cargo. La casualidad además ha querido que la ministra tenga como pareja al Vicepresidente segundo del gobierno, y ambas certezas certificarían que están especialmente al tanto de lo que ocurre en ese ministerio. Por eso si algún hombre debe empezar dando ejemplo es él, y si la directora del Instituto de la Mujer dice que los hombres debemos ser sodomizados por nuestro “pecado original”, quien mejor que la pareja de la Ministra de Igualdad, así que Pablo Iglesias, sea feminista y de ejemplo.