Para calibrar la verdadera dimensión de la eliminación sufrida por el Atlético de Madrid este jueves ante la Cultural Leonesa, en los dieciseisavos de final de la Copa del Ray, hay que tirar de hemeroteca. Porque no se encuentra precedente alguno en la era de Diego Pablo Simeone. De hecho, para detectar el último episodio en el que un cliub de Segunda B apease a los colchoneros hay que remontarse al 21 de diciembre de 2011, cuando el Albacete se encumbró en el Vicente Calderón. Dos días después, el 'Cholo' fue fichado por Enrique Cerezo.
El Atlético compafreció en León en esta fecha con mucho más que perder que ventanas de gloria por conquistar. Se estrenaba en el torneo copero ante un rival que venía de eliminar al SD Huesca y que navegaba en una racha de 449 días sin conocer la derrota en el Reino de León. La última derrota que ha visto su entrenador, José Manuel Aira, data del 31 de octubre de 2018, ante el Barcelona. A partir de aquel día se han amontonado 27 enfrentamientos sin ceder los tres puntos. En ese contexto les tocaba desenvolverse a los capitalinos.
Y el técnico local eligió dar la oportunidad de disfrutar del desafío ante el coloso a algunos de sus suplentes, al tiempo que Simeone puso sobre el verde a lo mejor que se trajo de Madrid. Joao Félix y Correa figuraban en punta, con Saúl, Héctor Herrera, Marcos Llorente y 'Vitolo' por detrás. Y salieron al envite con la profesionalidad por bandera, presionando arriba y granjeándose el mando. No obstante, a los seis minutos abrió fuego Joao Félix con un pase sensacional que 'Vitolo' no supo traducir en gol ante el mano a mano con el portero Lucas Giffard. Remataría fuera el canario.
La maniobra jerárquica rojiblanca se extendería y Saúl rozó el remate a un centro lateral, antes de que Herrera chutara -minuto 18-, provocando la genial reacción de Giffard bajo palos. Tardó en desperezar su intensidad el sistema leonés, que se desplegaba con un 4-2-3-1 algo apocado en el prólogo. Y en torno a la media hora ya habían arrancado calma para superar el nudo táctico adelantado ajeno, mas sin llegar a generar peligro para el arco que en esta jornada defendía Adán. Así, con una inercia tendente a la imprecisión, se llegó al intermedio.
Simeone apostó por inyectar el físico de Thomas -por Héctor Herrera-, pero el juego de los suyos no fluiría en demasía. Más bien, se abocaron a sufrir algún que otro susto. Avisarían los leoneses, mucho más asentados en el segundo acto, con un córner peinado que embocó, en el segundo poste, el delantero Sergio Benito. Marraría, sin marca, su cabezazo. Y respondieron los colchoneros al amortizar un error de la retaguardia castellana. 'Vitolo' volvería a perdonar ante un agrandado Giffard. Y moverían fichas los preparadores: el belga Andy Kawaya y Saponjic sentaban a Augusto y al regateador canario, en dos modificaciones de claro pelaje atacante. El balcánico, al fin, debutaba con los madrileños.
Por ende, se abrirían los espacios y en el minuto 62 Joao Félix imaginó un pase de seda que Correa remató a la red para el 0-1. La perla lusa, intermitente como es cotumbre, parecía haber dicidido el pase a octavos de Copa con un toque de clase. Mas, el entrenador Aira quemó las naves -entraron Dioni Villalba y Sergio Marcos por el mediapunta Luque y el lateral Aitor- y transmitió a sus subodinados que era posible remontar ante unas de las mejor defensas del Viejo Continente en este lustro de fútbol.
Se atrincheró el Atlético, rechazando la gestión de la ventaja desde la nítida distancia de calidad de sus peones con respecto a sus contrincantes.. Volvió a elegir la trinchera y el contragolpe como método, y falló de manera abrupta. Kawaya era toda una amenaza pegado a la cal. Y de uno de sus centros nació el empate y el paroxismo en la tribuna: la pelota fue despejada por Adán y Castañeda, desde la frontal, recogió el rechace para descerrajar un zurdazo que instaló el merecido 1-1. Sólo en este punto, con siete minutos para eludir la prórroga, se activó la ambición rojiblanca. Sería tarde, pues Saponjic, Felipe y Thomas no harían diana. Tampoco batió Sergio Benito a Adán.
En el tiempo extra, en el que el 'Cholo' dio la alternativa a los canteranos Camello y Riquelme -por Llorente y Correa-, se reduciría lo frondoso del juego ofensivo visto en el desenlace de los 90 minutos. Sólo se registraron dos acercamientos reseñables en el primer tiempo: un remate fuera de tino de Joao Félix y un testarazo de Saúl, en jugada de pizarra, que detuvo Giffard con categoría.
La Cultural había aguantado al favorito con orden y le había desestabilizado con astucia. Y, finalmente, le tumbó en transición. Dioni inició un relámpago, ya histórico en esa casa, que desembocó en el centro de Gudiño que voleó a las mallas Sergio Benito, sin dejar caer la redonda -minuto 108-. El estallido de la grada sería incontenible y los 'atléticos', contra la pared, fueron presa de los nervios y el desacierto en el pase. Los leoneses, plenos de convicción, alzaron los brazos con justicia y quebraron buena parte del crédito de la paleta de Simeone. El argentino reivindicaría en sala de prensa su fe en sus postulados, al tiempo que Saúl y Thomas se lamentron por el juego ofrecido. 'Tocar fondo' es lo que reflejaban las caras de los visitantes al abandonar las instalaciones del marco que contempló el 'Culturalazo'.
- Ficha técnica:
2 - Cultural Leonesa: Giffard; Aitor (Sergio Marcos, m. 80), Rodas, Theresin, Castañeda; Gudiño, Eric Montes, Antonio Martínez (Alfonso, m. 91), Augusto (Kawaya, m. 58); Luque (Dioni, m. 69) y Sergio Benito.
1 - Atlético de Madrid: Adán; Arias, Felipe, Hermoso, Sánchez; Vitolo (Saponjic, m. 59), Herrera (Thomas, m. 46), Llorente (Camello, m. 98), Saúl; Joao Félix y Correa (Riquelme, m. 101).
Goles: 0-1, M.62: Correa, 1-1, Castañeda, M. 83, 2-1, Sergio Benito, M. 108.
Árbitro: Javier Alberola Rojas (comité castellano-manchego). Amonestó a los locales Augusto (M. 37), Luque (M. 39), Dioni (M. 73), Antonio Martínez (M. 80), Sergio Marcos (M. 117) y a Llorente (M. 42), Saúl (M. 73) por los visitantes.
Incidencias: partido de la eliminatoria de 1/16 de final de la Copa del Rey disputado en el estadio Reino de León ante 12.252 espectadores.