El Sevilla aterrizó en Anduva catapultado en su gran rendimiento liguero. El conjunto hispalense parece el único capaz de aguantar el ritmo de Real Madrid y Barcelona, por ello Julen Lopetegui decidió rotar. Al fin y al cabo, se medían al Mirandés, club que compite en Segunda y yace lejos de la zona alta de la tabla. Así que participarían nombres como Escudero, Koundè, Óliver Torres, Nolito o Munir. Y en el banquillo figuraba un arsenal comandado por Ocampos, En-Nesyri, Reguilón o 'Mudo' Vázquez.
Pero le esperaba a los sevillanos una encerrona. Los burgaleses, que venían de eliminar al Celta en la ronda previa de Copa, saltaron al verde con la intensidad que les caracteriza. Apostando por la valentía posicional desde el principio. Presionaron arriba la salida de pelota y complicaron la vida a Éver Banega y compañía. Y, para más inri, su maniobra orgullosa tuvo coherencia cuando atacaron. En el séptimo minuto Matheus ganó el cuerpeo a la zaga y batió a Vaclik en el mano a mano.
Con la tribuna enfervorecida, el sistema entrenado por Andoni Iraola eligió contemporizar y gestionar la ventaja desde el modelo del repliegue y contragolpe. Soportarían la entrada en calor de los creativos visitantes, mas no verían su meta comprometida. Y tras robo o en transición seguirían dañando al desequilibrio del favorito. Malsa perdonaría ante el guardameta Vaclik. Y en ese tramo nervioso amanecería la figura del portero local. Limones avisó de lo venidero repeliendo el lanzamiento de falta ejecutado por Gudelj.
La seriedad del Mirandés no sería comprometida en demasía y, para regocijo del graderío, su puntería rozó lo idílico. No obstante, Matheus Aias selló su doblete en el minuto 29. El atacante se confirmaba como una pesadilla para la falta de cohesión y concentración andaluzas. Amortizó un error grosero de Banega y la falta de entendimiento con Gudelj para instalar un 2-0 que corroboraba la distancia en las sensaciones de cada escuadrón.
Lopetegui sabía que necesitaba una convulsión que provocara el despertar de los suyos, pero hasta el descanso acusó el golpe el dibujo de Nervión y a punto estuvo de ser sentenciado. En volandas, el aspirante presionaría y empujaría para rondar la tercera diana de la noche. Merquelanz descerrajaría un chut angulado peligroso y Matheus probaría a Vaclik antes de encaminarse a vestuarios.
No saltarían al segundo acto Koundé, Banega y Munir. Todos ellos señalados y superados por las revoluciones ajenas. Entraron de golpe Ocampos, En-Nesyri y Jordán. Y el triple cambio abrió la reanudación para el Sevilla con algo de optimismo, ante la montaña a escalar. Se acercaron con dos llegadas más o menos claras al arco defendido por Limones. En cambio, rápido volverían a la realidad de su decrepitud colectiva sobrevenida. Diego Carlos cometió penalti sobre Álvaro Rey y Vaclik sostuvo a los suyos al frustrar la transformación de Álvaro Peña.
El fenomenal portero checo ejerció de sostén hispalense, mas no bastaría. Eso sí, sus compañeros adelantarían las líneas con ambición y exigieron a Limones, quien se evidenció como muy solvente y segundo bajo palos. Y a pesar de la brecha abierta, el Mirandés no se olvidó de contraatacar. La posesión era sevillista, pero no la jurisdicción de la amenaza. Se quemaría el minutaje ante la impotencia del club de LaLiga por penetrar en el muro burgalés y el desenlace abortaría cualquier tipo de incertidumbre.
En el minuto 86 Álvaro Rey sacudió el agobio a su camarín con el tercer gol. Fue el más rápido al pescar un rechace de la zaga visitante en un saque de esquina y remató dos veces ante Vaclik. A la segunda fue la vencida y la hinchada entró en el paroxismo. La victoria de entidad estaba certificada. Su categoría de 'matagigantes' (esta será la cuarta vez en su historia que llega a los cuartos de Copa), refrescada. Nolito defendería la honra de su delegación con un tanto postrero que no maquillaría la debacle. Lopetegui acabó pidiendo perdón a su masa social. Iraola volvió a triunfar sobre la élite.
- Ficha técnica:
3 - Mirandés: Limones, Sergio, Odei, Álvaro Peña (Guridi min 63), Matheus Aias (Marcos André min 73), Álvaro Rey (Kijera min 87), Merquelanz, Malsa, Alex González, Franquesa, Antonio Sánchez.
1 - Sevilla: Vaclik, Nolito, Banega (Ocampos min 46), Munir (En-Nesyri min 46), Koundé (Jordán min 46), Jesús Navas, Gudelj, Escudero, De Jong, Diego Carlos, Oliver.
Goles: 1-0: M.7 Matheus. 2-0: M.29 Matheus. 3-0: M. 86 Álvaro Rey. 3-1: M.90 Nolito
Árbitro: Jaime Latre (colegio aragonés). Amonestó por el Mirandés a Alexander González (min 33), al técnico Andoni Iraola (min 33), Matheus (min 56), Antonio Sánchez (min 77), Sergio (min 79) y por los visitantes a Munir (min 37), al técnico Julen Lopetegui (min 53), Diego Carlos (min 53), Escudero (min 75)
Incidencias: partido de octavos de final de Copa del Rey celebrado en el Estadio Municipal de Anduva.