El Barcelona se ha apuntado a la senda pautada por el Rea Madrid. La directiva de Josep María Bartomeu apuesta por la contratación del talento juvenil de perfil brasileño-portugués ante la imposibilidad de acometer fichajes de jugadores renombre y contrastados por los problemas financieros que ello conllevaría. Así, antes del cierre de mercado ha anunciado dos incorporaciones.
Ambas se añadirán al club catalán de cara a la temporada 2020-21. La primera de las contrataciones anunciadas este viernes corresponde al atacante luso Francisco Trincão. Este futbolista de 20 años, que ha sido internacional sub-21 con Portugal, ha despuntado en el Sporting de Braga y seguirá compitiendo en ese conjunto hasta el 30 de junio.
Trincão le ha costado al gigante azulgrana 31 millones de euros y su contrato vale por cinco temporadas. Su cláusula de rescisión se dispara, al parecer, hasta los 500 millones de euros. Este extremo zurdo habrá de confirmar el Can Barça las grandes expectativas apuntadas desde que acudió al Oporto para desarrollarse. Con sólo dos años en el profesionalismo -en Braga-, ha anotado tres goles. La exigencia se multiplicará cuando arribe a Barcelona.
Lo mismo le ocurrirá al segundo contratado de esta fecha. Se trata del brasileño Matheus Fernandes Siqueira. Este mediocampista de 21 años procede del Palmeiras y se incorporará al Camp Nou el 1 de julio. La operación, en principio, le ha costado a Bartomeu 7 millones de euros más otros 3 millones en variables. El contrato rubricado dura cinco temporadas y contiene una cláusula de rescisión de 300 millones de euros.
Matheus ha estado bajo la lupa de los ojeadores azulgranas por su buena salida de pelota y su capacidad defensiva. Último aspecto éste que le da un valor añadido a su compatriota Arthur, quien no se ha constituido nunca como titular a pesar de haber sido MVP de una final de la Copa Libertadores -cuando lideraba al Gremio campeón-. La única condición marcada es que hasta que se vista de blaugrana jugada como cedido en el Real Valladolid -que preside Ronaldo Nazario-.
"Hoy llegó el día de cumplir mi sueño de jugar en Europa. Estoy agradecido a Dios por todo lo que me ha dado ¡Pronto nuevos desafíos, metas y sueños! A seguir, esto es solo el comienzo", escribió Matheus Fernandes en su cuenta oficial de Instagram. Pero estos nuevos movimientos, ilusionantes al analizar las cualidades que susurran los protagonistas, chirría en el amplio sector crítico de Bartomeu.
Porque, al mismo tiempo que se cerraban estas operaciones, el Barça se deshacía de dos canteranos. Carles Pérez fue el primero. A pesar de haber contado para Ernesto Valverde, este jueves fue cedido con opción de compra obligatoria a la Roma, por valor de 11 millones de euros. Y este viernes se incluyó en la compra de Trincão la venta de Abel Ruiz por ocho millones. El delantero del Barça B venía de ser la referencia de la selección española que ganó la Eurocopa Sub-17 (2017) y la Eurocopa Sub-19 (2019).
Cuesta, para los nostálgicos de la era Guardiola-Laporta y de las reminiscencias del Johan Cruyff, encontrar coherencia entre el volantazo dado por Bartomeu hacia un estilo de juego más combinativo -Quique Setién- y el uso de la Masía como fábrica de monedas de cambio. Sólo Ansu Fati y Riqui Puig sobreviven a esta política de planificación de la plantilla. Aleñá (cedido al Betis), Carles Pérez y Abel Ruiz han sido los últimos en buscar hueco fuera de la propuesta de su club, al tiempo que el presidente declara que "a los jóvenes hoy en día les falta paciencia".