AL AIRE LIBRE

FRENTE POPULAR EN ESPAÑA

Luis María ANSON | Sábado 01 de febrero de 2020
El Gobierno de coalición es un eufemismo que enmascara la realidad: España tiene un Gobierno...

El Gobierno de coalición es un eufemismo que enmascara la realidad: España tiene un Gobierno de Frente Popular que ha firmado ya el fin de la Transición. No era difícil anticipar lo que ocurriría en España, en vista de las tropelías del centro-derecha liderado por Rajoy. Voy a reproducir a continuación, sin cambiar una coma, cinco artículos publicados por mí en el diario El Mundo. El primero apareció el 14 de noviembre de 2013 con este título: “Marchamos francamente, y el PSOE el primero, por la senda del Frente Popular”. Decía así:

“Como decía Winston Churchill, primera cabeza del siglo XX, las encuestas son como los trajes de baño femeninos: es interesante lo que descubren pero mucho más lo que ocultan. Frente al regocijo y a la algarabía del PP, vencedor en unas generales según todas las encuestas, se oculta que los populares no permanecerían en Moncloa sino que serían sustituidos por la alianza del PSOE, del Partido Comunista enmascarado en Izquierda Unida, del ERC catalán y del BNG gallego, con la colaboración directa o indirecta del resto de las formaciones. Todos contra el Partido Popular.

En los centros de decisión del PP se afirma como un dogma que el partido que gane las generales es el que gobernará, como ha ocurrido siempre desde 1977. Eso es una estupidez. Es voluntarismo iluso y mendaz. Lo que ha pasado en destacadas Comunidades Autónomas es lo que ocurrirá en las próximas elecciones generales, si una alianza de los partidos de izquierda alcanzase mayoría para instalarse en Moncloa. Javier Arenas puede explicarlo muy bien. Encabezó el partido que venció holgadamente en las elecciones andaluzas pero gobierna la coyunda de socialistas y comunistas. Aparte Andalucía, lo mismo ha ocurrido en su día en Galicia, en Cantabria, en Baleares, en Cataluña, en Aragón, incluso en Madrid…

El líder del PSOE rubalmaquina en este sentido. Sabe que tal y como están las cosas los socialistas solo retornarán al poder articulando un Frente Popular ampliado, en el que probablemente, para chasco de Rubalcaba, se alzaría con el santo y la limosna el Partido Comunista. Marchamos francamente, y el PSOE el primero, por la senda del Frente Popular. Eso es lo que revelan las encuestas.

Y no, no se trata de regocijarse en la denuncia de las torpezas políticas de Mariano Rajoy, que ha acertado, sin embargo, en la estrategia económica y en el tratamiento de la crisis. Para la estabilidad de España sería una catástrofe que gobierne el Frente Popular. Por eso, desde posiciones independientes, algunos insistimos en que es necesario potenciar al PSOE y devolverle a una posición sólida de alternativa real. Lo que conviene a España es un Partido Socialista robusto que pueda gobernar sin problemas de alianzas coyunturales. Un PSOE que se mueva en el centenar de diputados quebrantaría la estabilidad política de España. Junto a un Partido Socialista recuperado, conviene que se mantenga de forma sólida el Partido Popular, reconociendo sus aciertos y denunciando sus errores, pero sin hacer sangre porque en política algunas heridas cicatrizan con extrema dificultad.

El Frente Popular ampliado, que se perfila en el horizonte de la vida política española, contaría en el Congreso de los Diputados con el apoyo del PNV y de CiU si plantea una reforma constitucional que favorezca a los partidos nacionalistas. Y que no se haga ilusión el entorno del Rey y del Príncipe de Asturias. La forma de Estado de un teórico cambio constitucional impulsado por el Frente Popular sería la República confederal.”

Luis María ANSON

de la Real Academia Española

Tras este artículo, el 15 de abril de 2014 publiqué un nuevo artículo titulado “Horizontes de Frente Popular”. Lo reproduzco a continuación:

“Según Caro Baroja, la Historia se repite porque las nuevas generaciones desconocen los errores cometidos por aquellas que las precedieron. Asombra el optimismo del Partido Popular ante las encuestas serias. La verdad es que el centro derecha gana, pero sin mayoría suficiente para gobernar. Nada pasaría si enfrente se moviera un PSOE robusto, pues el centro izquierda ha demostrado su respeto a la Constitución. Pero la debilidad de los socialistas perfila en el horizonte un Frente Popular ampliado con la alianza entre el PSOE, ERC, el BNG y el Partido Comunista, enmascarado tras las siglas de IU. Los partidos nacionalistas de Cataluña y el País Vasco, a pesar de su inequívoca filiación de centro derecha, se emporcarían en la abstención. No es verdad lo que dicen algunos dirigentes del PP: que en elecciones generales el que gana, gobierna. Eso ha sido así hasta ahora. Pero, en otras escalas y en muy diversas etapas, el partido vencedor no gobernó en Madrid ni en Baleares ni en Galicia ni en Cataluña ni en Aragón ni ahora gobierna en Andalucía. Todo el mundo sabe, por ejemplo, que si el PP no se alza con mayoría absoluta, tanto en Madrid capital como en Madrid comunidad, perdería el gobierno.

El desencanto que ha producido la política de Mariano Rajoy con relación a Cataluña y al terrorismo no puede conducir a que un sector del centro derecha le retire el voto porque eso no redundaría ni siquiera en favor de un gobierno del PSOE, partido que garantiza la estabilidad. No, si una parte del centro derecha le niega el voto al líder del PP, eso despejaría, hoy por hoy, los horizontes del Frente Popular. Izquierda Unida, el BNG y ERC condicionarían de forma decisiva la mayoría socialista del Gobierno.

Con todas las cautelas que se quiera, las elecciones europeas pueden resultar reveladoras. Rajoy se ha enfrentado a la crisis económica con éxito. Ha sorteado la presión del rescate. Ha resistido el cerco sindical. Se ha mantenido firme. Está saliendo del túnel. Eso lo reconocen ya muchos españoles. En las elecciones europeas se calibrará hasta qué punto ha calado el mensaje económico del Partido Popular, que está todavía lejos de alcanzar el eco debido en la opinión pública. Ludwig Erhard, autor del milagro alemán bajo el manto protector de Konrad Adenauer, aseguraba que hasta que el ciudadano medio no sintiera el “bienestar para todos” la partida se estaría perdiendo. Pues eso, como diría el inolvidado Francisco Umbral.”

Luis María ANSON

de la Real Academia Española

El 22 de diciembre del año 2015, titulé mi artículo de forma rotunda: “Gobernará el Frente Popular”:

“El Rey encargará a Mariano Rajoy, vencedor pírrico de las elecciones generales, la formación de nuevo Gobierno. El líder del PP será derrotado en la votación de investidura al no alcanzar la mayoría absoluta. A las 48 horas perderá la segunda votación porque cosechará más noes que síes en el Congreso de los Diputados. Felipe VI encomendará entonces a Pedro Sánchez, segundo en las elecciones generales, la formación de Gobierno. El líder socialista será probablemente derrotado en la primera votación de investidura y ganará la segunda por mayoría simple, de forma holgada si Albert Rivera mantiene su compromiso electoral absteniéndose, y raspadamente si Ciudadanos vota en contra. Pedro Sánchez formará Gobierno (tal vez con Julio Rodríguez como ministro de Defensa) respaldado por el PSOE, Podemos (que es el partido comunista del siglo XXI), Compromís, En Marea, En Comú Podem, Izquierda Unida y algunos diputados afines a Pablo Iglesias, incluso de ERC y Bildu. España será gobernada por un Frente Popular ampliado, sin recuerdos a la catástrofe de 1936 porque la nación es muy diferente, está integrada en Europa y en la OTAN y disfruta de la moneda común y la legislación europea. Si esta fórmula no cosechara más síes que noes en el Congreso, entonces quedaría abierto el camino hacia nuevas elecciones.

El 14 de noviembre de 2013 publiqué en El Mundo un artículo titulado “Marchamos francamente, y el PSOE el primero, por la senda del Frente Popular”. El 15 de abril de 2014, y bajo el título de “Horizontes de Frente Popular”, apareció en esta misma sección un comentario en el que escribía: “La debilidad de los socialistas perfila en el horizonte un Frente Popular ampliado… Los partidos nacionalistas de Cataluña y El País Vasco, a pesar de su inequívoca filiación de centro derecha, se emporcarán en la abstención. No es verdad lo que dicen algunos dirigentes del PP: que en elecciones generales el que gana, gobierna”. “Y que no se haga ilusiones el entorno del Rey y del Príncipe de Asturias. La forma de Estado de un teórico cambio constitucional impulsado por el Frente Popular sería la República confederal”.

Mariano Rajoy ha comulgado de forma suicida con la posición de su eminencia gris, el gurú Pedro Arriola, hombre muy seguro en sus errores: “No hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo y lo mejor es tener cerrado el pico”. Cuando el presidente se dio cuenta de que no podía seguir con el pico cerrado era ya tarde. Sus indiscutibles aciertos en la gestión económica nos sacaron del túnel de la crisis, pero se han visto empañados por la lenidad, la pasividad, la cachaza al enfrentarse con los problemas políticos de España, de forma singular con el órdago secesionista catalán. La gran política consiste en prevenir, no en curar. Y las sandeces de Arriola le han estallado a Rajoy entre las manos con la proclamación de la República catalana en el Parlamento de aquella región. A una buena parte de los votantes del PP les preocupa más la unidad de España que el bienestar económico. Eso, unido al desdén en el trato con las víctimas del terrorismo y con sectores cualificados de la Iglesia Católica, amén de la voracidad de Montoro, que ha esquilmado sobre todo a los votantes del PP, ha producido el descalabro electoral: la pérdida de 63 escaños. Aunque Rajoy no dimita ante la catástrofe, el horizonte de su continuidad en el Gobierno está emborrascado. Con no pocas probabilidades se verá obligado a dar paso a un Frente Popular ampliado.”

Luis María ANSON

de la Real Academia Española

Tras este rotundo artículo, el 28 de marzo de 2017 apareció en El Mundo mi artículo de canela fina titulado “El Frente Popular de Pedro Sánchez”. Lo reproduzco a continuación:

“Pedro Sánchez tuvo el caviar en los labios en septiembre pasado, tras la derrota de Mariano Rajoy en la investidura. Felipe González, que declaró haber sido engañado por el entonces secretario general del PSOE, le propinó un papirotazo de órdago y después lo escabechó a las finas hierbas apartándole del control del PSOE. La humillación pública fue acongojante.

Pedro Sánchez tenía todo el derecho a propugnar la alianza del PSOE con Podemos y sumar a ella a los partidos secesionistas. Ese pacto existió, enmascarado, pero existió. Así lo confirmó el juez Vidal, así lo anticipó ECD. Se trataba de lo que Sánchez llamaba Frente Progresista.

Basta seguir el frenesí actual del exsecretario general para concluir que mantiene el pacto y en él se cifran sus aspiraciones a sentarse en la silla curul de Moncloa. Es necesario hacer llegar a todos los militantes del PSOE que Pedro Sánchez significa la alianza de su partido con el Podemos de Iglesias y las agrupaciones secesionistas. A algunos les gusta ese pacto y a otros no. Susana Díaz, por su parte, pretende restablecer la posición que Felipe González mantuvo en la vida nacional, robusteciendo un partido que sea socialista hasta las cachas, pero de centro izquierda, constitucional y socialdemócrata.

Preocupa en Ferraz, aunque todavía no se ha podido comprobar, que se hayan producido afiliaciones cuantiosas de podemitas en el PSOE para condicionar las primarias. Este es un asunto muy serio que está en boca de todos. Puede tratarse solo de una especulación, incluso de una insidia, pero es cuestión de tal gravedad que sería conveniente proyectar luz diáfana sobre él.

Mariano Rajoy se equivocó, tras su victoria por mayoría absoluta en 2011, al tratar de aplastar al PSOE, protegiendo a Pablo Iglesias y abriéndole cancha sustanciosa en algún canal de televisión. Lo que conviene a España, según el criterio de analistas responsables, es que la alternativa al centro derecha del PP sea el centro izquierda de un PSOE socialdemócrata y constitucionalista. Si la alternativa al Partido Popular fuera el Frente Progresista del Podemos de Iglesias y el PSOE de Sánchez se pondría en riesgo el sistema. En Italia se llegó a crear el pentapartido para impedir el acceso del Partido Comunista al poder. En la España actual hemos bordeado tras las elecciones generales de diciembre de 2015 y las de junio de 2016 el acceso a Moncloa de un Gobierno antisistema que hubiera descuartizado la Transición. Y que, por cierto, no está descartado. Si Sánchez venciera en las primarias del PSOE, se replantearía la situación. Y no basta con que el PP vuelva a ganar las generales porque la alternancia en una democracia pluralista termina siempre por producirse y la oposición victoriosa, en lugar de un centro izquierda constitucionalista, sería un Frente Popular antisistema.

En consecuencia, lo más urgente para España, aparte de hacer frente al órdago secesionista catalán, es robustecer al PSOE, el partido centenario que engrandeció Felipe González y que durante largos años gobernó a España desde el espíritu de la Transición y dentro del sistema constitucional que nos ha dado cuatro décadas de libertad y prosperidad.”

Luis María ANSON

de la Real Academia Española

Tras este artículo, el 10 de noviembre de 2019, a las 10:30 de la noche, difundí en El Imparcial un nuevo artículo titulado “Hacia el Frente Popular”, en el que se anticipaba lo que ha ocurrido en los últimos tres meses y que el lector puede consultar directamente en la relación de mis artículos en este periódico, cerca de 4.000 ya, que figuran tras mi firma.