Quique Setién se enfrentó este domingo a un examen resbaladizo. Tras haberse quedado sin el anhelado fichaje del delantero que supla al lesionado Luis Suárez, le tocaba recibir al punzante Levante en el Campl Nou. Y eligió repetir el once y dibujo con los que amanecieron brotes verdes en la victoria copera ante el Leganés. Sólo la baja de Arturo Vidal modificaría la nómina. Rakitic se unió a Busquets y De Jong, con Messi, Ansu Fati y Griezmann en punta. Semedo, Piqué, Lenglet y Jordi Alba protegerían a Ter Stegen. El 4-3-3 desterraba a su intención primaria de jugar con tres zagueros.
Paco López, en su caso, plantó un equipo destinado a complicar la vida al gigante local, para, con el paso del minutaje, crecer en ambición. Y lo lograría durante buena parte del envite. Las dos líneas que cuatro coronadas por la velocidad de José Luis Morales y Roger rebosarían rigor e intensidad para anular la iniciativa estudiada por el cuerpo técnico azulgrana.
De hecho, alternarían presiones agresivas los valencianos con éxito, defendiendo su personalidad en semejante coliseo. Le costaría cuidar de la posesión a los catalanes y cuando superaban la primera ráfaga de la soga táctica ajena no disponían de la claridad para encontrar pasillos en el muro granota. Incluso se las apañaron para taponar la visión de Messi. Y el fruto de una ejecución de tal altura devino en que la apertura de las hostilidades, en el décimo minuto, corrió a cargo de Roger y Campaña. Se estorbaron al tratar de embocar un centro al segundo poste y perdonaron.
Este susto parecería haber activado a un Barça que combinó con una velocidad creciente, inutilizando la red de ayudas rival y comenzando a granjearse verticalidad. Avisarían al meta Aitor Fernández pasado el cuerto de hora, siempre desde la mente de Messi y la chispa de Ansu Fati. En el 17, el portero visitante regaló el cuero al argentino, pero éste chutó sin dirección; antes, el canterano africano había emitido un centro que lamió la madera; y de inmediato, Griezmann marraría una clara opción -posterior a una recuperación alta culé-.
Se había estirado y ganado convicción el segundo clasificado, y de ese respingo brotaría un doblete atronador. En torno a la media hora, y en un margen de dos minutos, Ansu Fati parecía sentenciar el reparto de puntos con dos goles. Ambos, a pase de Messi. Aitor ya había salvado a los suyos frente a 'La Pulga', pero en el 30 de juego el zurdo filtró un pase quirúrgico que el extremo mandó a la red tras una escapada fugaz. Y la segunda diana, en el 32, floreció de un slalom de Messi que confluyó en cesión para el cañonazo del guineano.
El Levante sobreviviría al descanso con 2-0. Acusó la cornada y antes del camino a vestuarios no alcanzó más que a achicar. En el 36, Semedo se fue de dos rivales y en el mano a mano con el arquero remató al larguero. Y el telón se bajaría con un centro del lateral portugués y el intento fallido, con todo a favor, de Griezmann. La tribuna gozaba, satisfecha, de un repunte de fútbol que rimaba mejor con la ideología 'cruyfista' que los dos años previos. Pero no conocían los aficionados la vigencia de los vicios de su plantilla. Que suelen cobrar la forma de los problemas para mantener la motivación y concentración.
Y es que en la reanudación los levantinos volvieron al verde con la voluntad de morir de pie. Y en el 53 Moraes topó su disparo en Ter Stegen. El rechace fue enviado fuera por Rochina, cuando no había meta en la portería catalana. Y en el 55 Melero volvió a exigir a un meta alemán que brillaría en la segunda parte, rememorando la dependencia de su excelencia que se vivía con Valverde. Sufría ya de lo lindo el escuadrón azulgrana para equilibrarse tras pérdida y para sofocar los relámpagos de un escuadrón dirigido por Paco López con astucia.
El entrenador, comprobado el renacer de la fragilidad contrincante, metió en el campo a Hernani y Mayoral. Pensó que el empate era posible. Y en el 67 Hernani se estrenó con un latigazo desde dentro del área que hizo reaccionar a Ter Stegen con una mano extraterrestre. Se había torcido la atmósfera relajada para el club en ventaja, pues su portero era el líder sobre el pasto. El mejor jugador. Los valencianos terminarían de ir a por las tablas, avanzando metros, arriesgando y compitiendo de tú a tú con el desordenado dibujo blaugrana.
Se jugaba en la cancha del Barça y Setién trató de corregir la inercia supliendo a Griezmann -discreto- por Sergi Roberto. Se trataba, en este escenario continuado, de amarrar los puntos. Y a través de transiciones rozó el coloso la sentencia, mas una chilena de Ansu Fati se fue desviada por poco y Aitor repelió la enésima acción solitaria de Messi. Había desaparecido la fluidez combinativa precedente y la incertidumbre se apoderó del estadio. La falta de puntería visitante les negó un final feliz, pues Bardhi perdonaría de nuevo -por virtud de Stegen- y Roger no anotó tras una pérdida de Arthur. Rochina, en el 92, consiguió batir, al fin, al arquero germano. Para inyectar ánimo a su delegación y desasosiego al candidato a todo que no acaba de despegar.
- Ficha técnica:
2. Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, De Jong (Arthur, min.80), Rakitic; Messi, Griezmann (Sergi Roberto, min.70) y Ansu Fati (Rique Puig, min.87).
1. Levante: Aitor Fernández; Jorge Miramón, Rubén Vezo, Postigo, Toño García; Campaña, Melero (Mayoral, min.60), Vukcevic (Bardhi,min.78), Rochina; Roger y Morales (Hernani, min.60).
Goles: 1-0, min.30: Ansu Fati. 2-0, min.32: Ansu Fati. 2-1, mon.90: Rochina.
Árbitro: Cordero Vaga, del comité cántabro. Mostró cartulina amarilla Piqué (min.65) y Jordi Alba (min.65).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo segunda jornada de LaLiga, jugado en el Camp Nou ante 60.295 aficionados, según datos facilitados por el FC Barcelona.