AL AIRE LIBRE

CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO

Luis María ANSON | Miércoles 12 de febrero de 2020
En la sesión de control al Gobierno se han producido, junto a las habituales mediocridades, intervenciones...

En la sesión de control al Gobierno se han producido, junto a las habituales mediocridades, intervenciones notables tanto en las preguntas como en las respuestas. Cayetana Álvarez de Toledo, aparte. Es una mujer en la que sobresale la inteligencia y el sentido común. Escribe divinamente, habla sin vehemencias ni aspavientos, con sencillez y exacta vocalización, con grave acento de verdad, sin agresividad y sin improperios.

Sobresaliente, en fin, para Cayetana Álvarez de Toledo. La critican mucho porque su personalidad política se consolida cada día. “Ladran, buena señal de que cabalgamos”. Y cuando llega la sesión parlamentaria, está tan por encima de los demás diputados, y diputadas, que el contraste resulta abrumador.

Pablo Casado acertó al convencer a Cayetana Álvarez de Toledo para que se incorporara políticamente a su lado. Hoy es uno de los activos más relevantes del Partido Popular. Pero sobre todo se ha convertido en el lujo de la política española. La sagacidad de sus análisis impresiona. Tiene, además, una certera capacidad para la síntesis. No voy a subrayar ahora sus defectos. Los tendrá como los tenemos todos. Pero lo que importa es el balance. Y el balance resulta altamente positivo para esta diputada extraordinaria. Nunca he creído en las cuotas, porque se trata de una fórmula ofensiva para la mujer. Siempre he defendido el paso a la mujer que se abre paso. Y Cayetana Álvarez de Toledo se ha convertido ya en un faro parlamentario. Hacía mucho tiempo que el Partido Popular no disponía de una persona de tanta calidad política e intelectual.