El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha reconocido este jueves que, aunque a día de hoy no hay desabesticimiento ni de medicamentos ni de mascarillas, sí "hay riesgo" si en un "plazo razonable" no se consiguen cerrar compras conjuntas en España y en la UE. "Podría pasar", ha reconocido Simón.
Según Sanidad, "en breve" la UE abordará una compra conjunta de material para abastecer a los países europeos que soliciten material de protección para hacer frente al coronavirus. Al mismo tiempo, el ministerio aborda con cada comunidad autónoma el estado de sus reservas de medicamentos y mascarillas después de haber recibido "ciertos reportes" en "unidades concretas" que apuntan a casos de desabesticimiento.
España mantiene el escenario de contención con 3 muertos y 237 contagiados, diez de ellos en la UCI
Además, Sanidad ha contactado con empresas dedicadas a la fabricación de este tipo de material para tener "cubierta" la demanda. "Estamos trabajando intensamente en ello", ha remarcado el responsable del Centro de Alertas sanitarias, en línea con la advertencia que ha hecho esta semana la OMS sobre que los gobiernos "deberían desarrollar incentivos para que la industria aumente la producción".
El Gobierno francés ha movido ficha y ya ha decidido acabar con la especulación en torno al gel desinfectante de los últimos días por el aumento de la demanda a causa de la epidemia con un decreto que encuadrará los precios. Además, para impedir un proceso de acaparamiento y garantizar la disponibilidad de mascarillas de protección, Emmanuel Macron decidió el martes requisar todas las existencias del país.
Aunque el Gobierno mantiene vigente el escenario de contención, este jueves han sido regristrados 41 contagios más que ayer miércoles. En total, hay 234 infectados, de los que 10 están en la UCI. Este jueves ha muerto una mujer de 99 años en Madrid, lo que eleva el número de fallecidos a tres.
La Organización Mundial de la Salud advirtió este martes de que el suministro global de equipos de protección personal está en peligro, lo que está poniendo vidas "en peligro". Y, en concreto, la OMS se refiere a los sanitarios, que dependen de este tipo de material para protegerse a sí mismos y a sus pacientes.
"La escasez está dejando a los médicos, enfermeras y otros trabajadores de primera línea mal equipados para atender a los pacientes con COVID-19, debido al acceso limitado a suministros como guantes, máscaras médicas, respiradores, gafas protectoras, protectores faciales, batas y delantales", advierte la OMS, que estima que cada mes se necesitan aproximadamente 89 millones de máscaras médicas para dar respuesta al virus. Para los guantes, esa cifra sube a 76 millones, mientras que la demanda internacional de gafas es de 1,6 millones por mes.
En Francia, las mascarillas han sido requisadas para garantizar su disponibilidad y el precio del gel desinfectante ha sido fijado por decreto
La Organización Médica Colegial ha alertado de la alta capacidad de propagación del virus en los centros sanitarios y ha pedido que se protejan especialmente "los que tienen la tarea de cuidar de todos".
Asimismo, ha recomendado a los médicos ser "especialmente escrupulosos" en la auto observación de los síntomas si han podido entrar en contacto con un paciente con el virusy, ante la desaparición en algunos centros sanitarios de mascarillas y otros materiales, ha recordado que "no es éticamente admisible acaparar equipos y provocar carencias".
En un documento técnico para el manejo de los pacientes con COVID-19, Sanidad ha dado también instrucciones concretas a los trabajadores sanitarios sobre higiene de manos, equipos de protección individual, recogida de muestras, desinfección de materiales y espacios y gestión de residuos.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, el sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha remitido, por su parte, un escrito al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, en el que pide la instalación urgente de mamparas en los servicios de admisión de urgencias de los centros que no dispongan de ellas, así como en aquellas unidades que reciben pacientes de primer contacto por COVID-19.
El escrito de CSIF se hace eco de algunas quejas de trabajadoras del Hospital Gregorio Marañón, donde ha fallecido la tercera víctima por coronavirus, que aseguran que las medidas de prevención brillan por su ausencia y que les niegan mascarillas de alta protección hasta que no se confirma un caso positivo.
"Una de estas trabajadoras trató a un paciente sospechoso, sin la correspondiente mascarilla, y le sacó una muestra de hemocultivo y orina", dice en un comunicado el sindicato. Otra trabajadora de este centro asegura que su supervisora "le negó una mascarilla FPP2 - de alta eficiacia- y que tuvo que conseguir una por sus medios".
CSIF también solicita que se concentren las habitaciones reservadas en una única unidad, para así disminuir el número de trabajadores expuestos y evitar la transmisión de la enfermedad a otros pacientes ingresados por otras patologías.