La actriz catalana Carme Elías piensa que el teatro es una respiración conjunta entre actores y público, en la que la aportación del espectador es "esencial", pues se genera una combinación de emociones que determina el resultado final, lo que define como un "estado emocional maravilloso". Elías, de 57 años y natural de Barcelona, es una actriz veterana que llega estos días a la escena del Teatro Romano de Mérida para encarnar la figura de Yocasta, la mujer de Edipo en el clásico de Sófocles "Edipo rey", dentro de la LIV edición del Festival de Teatro.
¿Mérida despierta respeto?Para mí actuar en el escenario de Mérida supone cumplir uno de mis sueños, después de que hiciera de figurante en una versión de "Las Troyanas" cuando era una niña recién salida del Instituto de Teatro. Pero el tiempo ha pasado y ahora llego ilusionada a Mérida, donde la interpretación de Yocasta me ha aportado una de las experiencias más nutritivas de mi carrera profesional. Cada función de teatro es una experiencia irrepetible, un acto que nace y muere y que puede terminar de manera muy diferente en función del público que crea esa "respiración conjunta" junto a los actores.
¿Echaba en falta subirse a un escenario?Soy actriz de cine, teatro y televisión, pero reconozco que necesito volver cada cierto tiempo al teatro, un lugar donde me centro y mi cuerpo se alimenta, entre otros motivos porque el teatro obliga a liberar ciertas emociones ocultadas en el interior que, además, se comparten de manera generosa con el público.
¿Qué destaca de Yocasta?Valoro su independencia, que actúa con contundencia y se convierte en una especie de librepensadora al margen de las creencias del momento y de la que los espectadores sienten el dardo de la verdad en sus frases. ¿Por qué han de sentir temor los hombres sobre los que imperan antojos de fortuna, si no saben qué va a pasar mañana? Mi personaje desprecia a los intermediarios, aunque mantiene su fe en los dioses.
Yocasta era entonces contraria a rendir cuentas a aquellos en los que no creía...Es lo que me hace sentir muy próxima a ella. Los intermediarios de las religiones juegan un papel desvirtuado respecto a la verdadera comunicación, que se establece entre una persona y su Dios, entre su profeta y su espiritualidad.
¿Qué tal se ha portado con usted Jorge Lavelli?Admiro a mi director de montaje porque va a la caza de lo esencial y no permite que los pequeños sentimientos de los humanos ni de los actores se mezclen en la obra.
Del Teatro Romano de Mérida, ¿a dónde?Estoy a la espera del estreno de la película "Camino", que acabo de rodar con Javier Fresser y que se estrenará en la LVI edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.También tengo pendiente una producción de Bernard Shaw en el Teatro Nacional Cataluña, mientras termino varios capítulos en la serie "Herederos”.