con vistas a las elecciones
Domingo 17 de agosto de 2008
No obstante, muchos expertos analizan en clave política la fiesta nacional, que consideran el pistoletazo de salida de una carrera que a lo largo de los próximos doce meses puede alterar notablemente el panorama político del país.
Aunque aún no se ha fijado la fecha de las próximas elecciones presidenciales, lo más probable es que la primera vuelta se celebre en julio de 2009, tres meses después de la votación para renovar los 550 escaños del Parlamento.
Susilo Bambang Yudhoyono, actual jefe de Estado indonesio y primero elegido por sufragio universal directo, lideraba las encuestas hasta hace unas pocas semanas.
No obstante, una serie de reveses han relegado a Yudhoyono a la segunda posición, por detrás de Megawati Sukarnoputri, hija de Sukarno, y presidenta desde 2001 a 2004, y antes vicepresidenta durante otros cuatro años.
Las turbulencias económicas son la principal causa de esa perdida de apoyo, ya que el alza del crudo obligó a Gobierno a elevar un 30 por ciento el precio de los combustibles en un país donde el 40 por ciento de la población, cien millones de personas, vive con menos de dos dólares al día.
Aunque el crecimiento y el empleo se están manteniendo en unas cifras positivas a pesar del frenazo económico global, la inflación interanual hace tres meses consecutivos que es de dos dígitos.
Otros problemas que están minando el perfil de Susilo Bambang Yudhoyono son el auge de grupos islamistas radicales, como el que atacó en junio una concentración pacífica a favor de la tolerancia religiosa, y de varios movimientos independentistas, como el de Papúa.
Además, los detractores acusan al presidente de falta de determinación a la hora de combatir la corrupción, una de sus promesas electorales en la campaña electoral de 2004.
En el último año, cinco parlamentarios, un ex gobernador del Banco de Indonesia, un alto funcionario de la Fiscalía General y varios ejecutivos de grandes empresas, han sido arrestados por diversos delitos económicos.
Además, en agosto dos ministros de su Gabinete y varios familiares suyos se han visto involucrados en otro caso de corrupción, aunque el asunto por el momento no ha tenido repercusiones políticas ni judiciales.
El periódico "The Jakarta Post", habitualmente moderado, cargó en un editorial sobre la independencia, contra el presidente, a quien llamó "vacilante" y criticó por practicar "una calculada política de contemporización" con distintos sectores, algo que le hace "incapaz" de aprovechar las posibilidades ejecutivas de su cargo.
Por su parte, las elecciones parlamentarias de abril pueden alterar de forma notable el actual Legislativo.
El principal partido, el otrora poderoso Golkar, se debilita y crece la popularidad del todavía pequeño pero influyente Partido de la Justicia Próspera, que podría convertirse en una fuerza política decisiva.
Islamista ortodoxa y conservadora, esta formación ha conseguido multiplicar sus votos en los últimos años por la sencillez de su mensaje y por su imagen "limpia" en un entorno empañado por la corrupción, aunque sus rivales le acusan de querer imponer la "sharia" o ley coránica.
Indonesia inició su andadura democrática hace una década, tras la caída de la dictadura del general Suharto (1966-1998) y en la actualidad es la tercera mayor democracia del mundo, por detrás de India y Estados Unidos, y la primera de mayoría musulmana.
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