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Robert Moreno confiesa lo vivido cuando dejó la selección y Luis Enrique pide cobrar menos

FÚTBOL

M. Jones | Miércoles 22 de abril de 2020
El técnico del Mónaco ha efectuado un balance de su trayectoria deportiva y el actual seleccionador ha solicitado a la RFEF bajarse el sueldo.

Robert Moreno estaba disfrutando de su primera aventura como primer entrenador de un equipo de fútbol profesional en Mónaco cuando el coronavirus estalló. El impacto de la pandemia global obligó a paralizar todo, también el fútbol francés, y el que fuera seleccionador español hubo de congelar su recorrido al mando de un vestuario en el que cuenta, entre otros, con Cesc Fábregas. Ya en cuarentena, el preparador que remató con éxito el trabajo de clasificar a España para la próxima Eurocopa ha pasado revista a todo.

Lo ha hecho por medio de la plataforma The Coaches Voice. "Nada más salir de la selección, el impacto inicial fue fuerte por la situación que me tocó vivir. Esos días traté de aislarme con mi familia. No escuché nada, ni leí la prensa por todas las cosas que se publicaban. Todas las mentiras que se decían sobre mí", manifestó como apertura de su reflexión relativa a aquel traumático brete.

Moreno, que fue mano derecha de Luis Enrique en varios equipos y en la selección hasta que se fracturó su relación personal y profesional, prosiguió su razonamiento de este modo: "Me sirvió para demostrarme a mí mismo que estaba listo para dirigir a cualquier equipo porque si diriges a la selección española, puedes dirigir a cualquier equipo. Ahí están los mejores jugadores".

Eso sí, dejó claro que su aterrizaje en Mónaco le ha subrayado, de verdad, la sensación de ser un entrenador de élite. Ahí sintió "la responsabilidad de ser el que toma las últimas decisiones" y "la persona que dirige un grupo humano". Pero, como dijo en la rueda de prensa que ofreció para defenderse de los dardos que le lanzó 'Lucho', justo después de ser despedido por la RFEF, era su sueño dirigir a una plantilla de Primera y lo está disfrutando.

Y volvió, en su narración, a recordar su etapa como seleccionador de combinado nacional. "Por encima de todo, tengo que agradecerles a los jugadores su comportamiento. Lo hicieron todo muy fácil. Ellos ya conocían a todo el 'staff' y sabían lo que podían esperar. Lo hablamos claramente en la primera charla. La forma de trabajar que habíamos tenido siempre era muy consensuada. Y así seguiría. Las ideas son de todos. Todo se habla", arguyó.

"A partir de ese momento (en el que Luis Enrique renunció al cargo y Luis Rubiales le encomendó abanderar a España hacia la Euro'21), sí que pasé a ser yo. Traté de desarrollar nuevas ideas, por ejemplo hacer la línea de tres con interiores, mantener una estructura un poco más fija, una ocupación de espacios diferente. Pero siguiendo las grandes líneas que habíamos tenido hasta ese momento", defendió.

Llegado a este punto, reconoció a dimensión del cambio vital experimentado al pasar de estar en la sombra a copar todos los focos. Hecho que le ocurrió al mando de la selección española. "La vida te cambia mucho cuando pasas a ser seleccionador. Cuando asumí el puesto, una de las primeras cosas que reclamé era el no aparecer en los medios, por respeto a toda la situación que se había vivido hasta ese momento, pero la Federación me pidió hacerlo", admitió.

"Eres seleccionador. Necesitamos que la gente te conozca. Así me lo pidieron y así lo hice. Toda la parte mediática, que para mí hasta ese momento era inexistente, pasó a jugar un papel importante. Me tocó, de alguna manera, presentarme ante la gente y empecé a convivir con todo eso. La gente te reconoce por la calle, tienes que tomar decisiones que no estabas acostumbrado a tomar, apareces en los medios para dar entrevistas. Traté de gestionarlo con la naturalidad de siempre", sentenció.

Por último, su análisis desgrana su satisfacción por haber debutado como primer entrenador con los mejores jugadores de España a sus órdenes. "Fue algo maravilloso que intenté disfrutar al máximo. Es una posición cargada de responsabilidad, por todo lo que suponía el tener que clasificar a la selección para la Eurocopa. Al final pudimos desarrollarlo con mucho éxito. Los resultados y el juego están ahí. Me siento muy orgulloso. Muchas veces damos por hecho que clasificarse para un gran campeonato es fácil, pero el fútbol cada vez es más difícil. El gol de Rodrigo en el último minuto, que implicaba ya la clasificación, fue una explosión de alegría enorme por toda la responsabilidad que me habían dado, pero también ante los que habían dudado sobre mi persona y mi preparación", finalizó.

Curiosamente, este mismo miércoles, tras la publicación de este texto, se ha filtrado que Luis Enrique ha solicitado a la RFEF bajarse el sueldo. ¿Coincidencia? ¿Sigue abierto el intercambio de punzadas entre los entrenadores que llevaron al Barcelona a su último triplete? El asturiano, según se ha sabido, se va a bajar un 25% su salario. Sin que nadie se lo haya pedido y sin que le haga falta ese gesto a una federación de finanzas más que saneadas (tras las 120 millones de euros firmados con Arabia Saudí por la disputa, allí, de la Supercopa). Al parecer, el seleccionador ha puesto ese dinero a disposición federativa para que lo usen en programas solidarios relativos a la crisis sanitaria actual.

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