Luis María ANSON | Martes 28 de abril de 2020
Toda Europa camina ya por los senderos del optimismo. Próximo el calor, las cifras invitan a la esperanza. Habrá...
Toda Europa camina ya por los senderos del optimismo. Próximo el calor, las cifras invitan a la esperanza. Habrá que seguir actuando con máximas cautelas, pero la inmensa mayoría de las noticias europeas son positivas. Y, entre ellas, la más importante: los equipos científicos de la Universidad de Oxford, como adelantó El Imparcial, están produciendo ya una vacuna con resultados que parecen halagüeños.
Antes de exigir responsabilidad política a Pedro Sánchez y a su ministro de Sanidad por la lamentable gestión que han hecho en el combate contra el coronavirus, habrá que esperar a que se consoliden las buenas nuevas. Habrá que confirmar que las cifras oficiales de las naciones de nuestro entorno -Italia, Portugal, Francia, Austria, Alemania, Reino Unido- están desprovistas de factores negativos y que incluso permiten la posibilidad de que no se fragilice este verano la partida del turismo, vital para España. El Gobierno debería preparar una vasta campaña mundial en cuanto la pandemia quede dominada en nuestro país, con el fin de llevar al ánimo de los potenciales turistas -84 millones en 2019- que pueden acceder a nuestra nación con seguridad y disfrutar de nuestra cultura, nuestras playas, nuestras ciudades, nuestros entretenimientos y fiestas, nuestro clima y, sobre todo, de la hospitalidad del pueblo español.
Esa gran operación publicitaria habrá que hacerla superando la tentación de favorecer a las agencias amigas. Es dinero de todos los españoles y resultaría lamentable que una parte de él fuese a parar a los bolsillos de los parientes, los amiguetes o los paniaguados del Gobierno Sánchez.
Tras dos meses de angustia, en fin, reconforta escribir unas líneas optimistas sin perder ni el sentido de la realidad ni las obligadas cautelas.