El positivo en el test por coronavirus de tres personas del FC Colonia ha generado esta sábado dudas en Alemania sobre la posibilidad de que se reanude en breve la Bundesliga, aún con partidos a puerta cerrada. El diario Bild apunta que se trata de dos jugadores y un fisioterapeuta, mientras que el club alemán, alegando derecho a la intimidad, confirma solamente la infección de tres personas que por el momento "no presentan síntomas" y que han sido puestos "en cuarentena domiciliaria durante 14 días".
La información ha generado en primer lugar polémica, porque el FC Colonia ha indicado en un comunicado que tiene intención de seguir adelante con los entrenamientos de acuerdo con sus previsiones, al igual que otros equipos de la Bundesliga, que quieren a sus jugadores al máximo nivel cuando se retome la competición. "Las medidas tomadas hasta ahora así como los test que se realizan regularmente de forma estratégica han demostrado que podemos reaccionar ahora con soluciones individuales", aseguró el gerente del club, Horst Heldt.
El experto en Sanidad del Partido Socialdemócrata (SPD), Karl Lauterbach, ha cargado contra el club por el riesgo de contagio dentro del equipo y porque "el fútbol debe ser ejemplo" y no exclusivamente "pan y circo". Previamente se había mostrado crítico con los planes para reanudar rápidamente la competición liguera. Y la canciller alemana, Angela Merkel, y los jefes de Gobierno de los estados federados abordarán esta cuestión en su encuentro virtual del 6 de mayo, dentro de la evaluación de la situación y la negociación de medida de desescalada conjuntas.
Las opiniones a este respecto difieren entre quienes quieren la continuación de la Bundesliga, por motivos sociales y económicos; y quienes prefieren postergarlo, por razones sanitarias, pero también por no dar la sensación de que se privilegia al fútbol en la gestión de la crisis del coronavirus. La Liga de Fútbol Alemana (DFL) confía en que la temporada su pueda reanudar el 16 de mayo, por supuesto con partidos a puerta cerrada y un catálogo de medidas de seguridad, incluidos test a los jugadores, entrenadores y demás personal.
Por otro lado, la Liga de la Serie A italiana vive días clave para conocer el futuro del campeonato 2019-2020 y buscó esta semana una "paz" con el Gobierno para apartar las polémicas y encontrar una forma de terminar el año deportivo. La última semana del fútbol italiano empezó negativamente, pues el Gobierno, del que se esperaba el visto bueno para reanudar los entrenamientos a partir del 4 de mayo, anunció en el nuevo decreto que los centros deportivos deberán permanecer cerrados al menos hasta el día 18.
Lo anunció el primer ministro, Giuseppe Conte, y en los días siguientes se abrió una larga serie de polémicas, encabezadas por el presidente de la Federación de Fútbol italiana, Gabriele Gravina, y seguidas por las del Lazio, segundo clasificado antes del parón forzado. "Yo tutelo los intereses del mundo del fútbol y me niego a firmar un bloqueo total de la temporada, excepto si se dan condiciones objetivas vinculadas con la salud de jugadores, cuerpo técnico y colaboradores", aseguraba Gravina en declaraciones facilitadas por la FIGC.
Aún más dura fue la reacción del director deportivo del Lazio, el albanés Igli Tare: "El 4 de mayo debía ser el momento para reanudar los entrenamientos". "Consideradas las decisiones tomadas para otros deportes, creemos que estamos discriminados", afirmó Tare, al referirse al hecho de que el Gobierno sí permitió a los atletas que practiquen deportes individuales entrenarse a partir de este lunes.
Le siguió Ciro Immobile, delantero del Lazio y máximo goleador de la Serie A, quien consideró ilógico que se permita a los ciudadanos entrenar en un parque público, pero se impide a los futbolistas hacerlo en unos centros deportivos blindados. En este contexto de alta tensión, el ministro Spadafora y la Liga de la Serie A decidieron intervenir para pedir una paz y trabajar en armonía para tratar de encontrar una solución.
Los próximos días serán fundamentales, pues el comité técnico científico que colabora con el Gobierno en la gestión de la pandemia deberá analizar el nuevo protocolo de la FIGC para estudiar si se dan las condiciones para dar un visto bueno a la reanudación de los entrenamientos.
La fecha indicada en este momento para volver a abrir los centros deportivos es el 18 de mayo, con el objetivo para la Liga de la Serie A de reanudar la competición unas tres semanas después, a mediados de junio. Todavía faltan doce jornadas por disputar este año en la Serie A, que fue interrumpida el pasado 9 de marzo tras las primeras 26 fechas, cuando el Juventus Turín lideraba la tabla con un punto de ventaja sobre el Lazio, segundo, y nueve sobre el Inter de Milán, tercero.
La FIGC aceptó recientemente una propuesta para terminar el curso 2019-2020 el 2 de agosto, y ya no el 30 de junio, como es habitual, para que haya suficiente tiempo para recuperar todas las jornadas. Los próximos días serán decisivos para estudiar la evolución del coronavirus en Italia y entender si realmente hay opciones de concluir la temporada.